sábado, 27 de abril de 2013

Sábado noche

Música de Bon Iver de fondo, libros apilados, una botella de zumo de naranja y mango medio vacía (o medio llena), pastillas a tutiplén, una cama sin hacer, una taza de café frío, ropa sobre ropa que forma una especie de escultura extraña, un pijama que no es un pijama pero hace las veces de pijama,  cansancio acumulado, dolores anestesiados pero grabados en el disco orgánico que tengo alojado al lado de dónde antes tenía un bazo extraño, mandos de la tv que me da tanta pereza usar como pereza me da la propia tv, cosas que mañana ordenaré (o no), gente menuda que se supone que duerme, ideas que van y vienen, pero no se quedan, ... ¡sábado noche!

Bon Iver – Skinny Love




martes, 22 de enero de 2013

Si se me corta es que estamos en un túnel

No sé como se llama, pero sé que hoy tenía mejor aspecto, le habían puesto unos chutes de sangre y le había subido un ligero color a la cara. Estaba más animada, ella misma se había dado cuenta de que su palidez azulada había desaparecido ligeramente. Hoy tenía mejor día.
Tampoco sé como se llama su amiga, creo que es amiga, pero quizá es familiar, pero sé que hoy le ha llevado la comida. Le gusta que le lleven la comida de casa, porque el menú del hospital es muy poco apetecible (la culpa es de la bandeja, esas horribles bandejas de hospital).
Han estado juntas todo el día hasta que ha llegado Santi, y entonces la amiga ha aprovechado para irse. Tardará más de una hora en llegar a su casa. Está cansada. Cuando el tren de cercanías con destino Las Rozas llegue a su estación, tendrá que esperar un rato al autobús, porque calcula que no le da tiempo a coger el de yveinte. Está tan cansada ... y sensible, cree que es la edad, ella lo llama envejecimiento galopante, antes era más fuerte emocionalmente, pero esta situación es tan dura, esta vida es un valle de lágrimas, no somos nada, en fin, gracias por llamar, se lo diré de tu parte, un beso.

No sé su edad, pero sé que hoy no estaba tan pálida como ayer, y eso es bueno, es por toda la sangre ajena que le han enchufado esta mañana. Le han cambiado por fin de habitación. Tiene una compañera que parece muy agradable, pero no habla mucho, duerme todo el rato, es que lleva más de dos meses allí, no tiene riñones. Por cierto hay que contarle a ella lo que ha pasado, no se puede enterar en la calle de que está ingresada, no estaría bien, es mejor que se lo digamos, con todo lo que tiene ella encima y ahora esto, pero no tiene nada que ver una cosa con otra, se lo tenemos que decir, no le gustaría enterarse por terceros, y al final todo se acaba sabiendo. No mañana no la llames, le hacen una biopsia y necesita descansar todo el día para evitar complicaciones. Es rápido pero un poco doloroso nos han dicho, bueno, al menos es rápido. En 24 horas ya sabrán si es malo o no, tendrán una idea aproximada de la situación, luego le seguirán haciendo pruebas, pero en 24 ya sabremos algo. Si, yo estoy un poco cansada,  aún me queda como una hora larga para llegar a casa, menos mal que vino Santi pronto. Aunque ya les dije que yo me podía quedar a dormir, duermo sin problema en un sillón. Si se corta es que estoy en un túnel, voy en el tren de cercanías. Yo se lo diré de tu parte, un beso.

No sé qué le pasa exactamente, pero sé que no es la primera vez que está ingresada en el Doce de Octubre. Sé que algo va mal mañana le hacen una biopsia, y está nerviosa y poco optimista. No se encuentra bien, aunque hoy tiene mejor color. Le ponen anestesia local, pero eso no evitará que sienta dolor aunque, afortunadamente, será rápido. No sabe a que hora se lo harán, pero será por la mañana, así que no la llames, es mejor que esté tranquila. Aún tardaré un buen rato en llegar a casa. Tengo que coger el autobús de yveinte en la estación. Gonzalo no me puede ir a buscar, se ha ido al pueblo. Gracias por llamar. Crucemos los dedos, un beso.

No sé a qué se dedica, pero sé que mañana estará todo el día sin moverse de la cama, dolorida y nerviosa esperando que pasen, una tras otra, veinticuatro horas para recibir noticias sobre su estado. No sé lo que le espera de hoy en adelante. Cruzaré los dedos.

Y así, sin quererlo pero sin poder evitarlo, he coincidido hoy en el tren con estas personas. Y me he alegrado de que hoy ella tuviera mejor color gracias a la sangre de un desconocido que ahora corre por sus venas, y he tenido que estar un poco de acuerdo en eso de que nosomosnadie, y he deseado que sea rápido de verdad, rápido como un rayo, y cruzaré los dedos para ... y aprovecho para agradecer a todos los donantes de sangre su generosidad, que a ella le dio color esta mañana, pero a mi me dio vida una noche, y de paso se me ocurre que a ver si "inventan" el método para que, además de rápido, sea indoloro, y esas bandejas de hospital, por dios, a la hoguera con ellas, y un recuerdo especial para los que tienen que dormir en las sillas y sillones repartidos por este nuestro valle de sonrisas y lágrimas.
Y SÍ ! SOMOS ALGUIEN.

Si se me corta es que estamos en un túnel ....


martes, 6 de noviembre de 2012

Plumas de ganso

Hoy martes no consigo levantarme. Se me está pasando por la cabeza presentar una dimisión que, sin embargo, sé con seguridad que no va a ser admitida. Porque al otro lado de los 25 kilos de pluma de ganso, o del primo del ganso, que separan mi presente de mi futuro inmediato existe un mundo que me espera, y que cuenta conmigo. Y lo que realmente querría hacer ahora serían varias llamadas telefónicas  para anunciar mi intención de no abandonar por hoy el calor de las plumas de ganso (o similar), porque mis pequeños grandes dolores, mi falta de fuerza y mis pocas ganas se han aliado hoy contra mí, pero no quiero preocupar a los quemásmequieren, y, tachados estos de la lista de posibles llamadas, no creo que a nadie le interese si yo tengo ganas o no de levantarme hoy martes, así que ... he pensado que, una vez más, el aporrear sin sentido el teclado de mi mac puede servir para ... ¿nada?, da igual, ya he contado lo que quería contar ...

Y para cuando los quemásmequieren lleguen a leer esto, si lo hacen, ya no tendrán que preocuparse por mis ganas o no de levantarme hoy martes, porque a esas alturas, ya me habré vestido con unos vaqueros y unas botas, una camiseta sin mensaje, habré cambiado los 25 kilos de pluma de primo de ganso por una nueva chupadecuero que he adquirido a precio de wholeseller (ahora que soy tendera ...) y estaré en un tren de cercanías dirección Madrid centro.

Próxima estación : Recoletos.


domingo, 21 de octubre de 2012

Con lluvia o con sol

Ya estamos en otoño. Ya ha pasado otro cumpleaños, ya cumplí tarantantantos. Otro 18 de octubre que pasó amenazando con la lluvia que al final en Madrid no llegó a caer pero que en mi norte natal cayó con fuerza como debe ser un 18 de octubre que se precie, lluvioso y gris. Mis cumples son así, lluviosos y grises, por dentro y por fuera. Nací con la lluvia y mi madre siempre me cuenta que diluviaba el día que me llevaron a casa desde el hospital, por eso quizá busco el sol para sobrevivir, por eso no me gustan mis cumpleaños, no tiene nada que ver con la edad, tiene que ver con otras cosas, prefiero celebrar el cumpleaños de mi hermano, en junio, con las vacaciones a la vuelta de la esquina, un día largo y de luz, o de mis hijos, en julio y agosto, o de mis padres en mayo y en junio, prefiero los cumpleaños ajenos, sin lluvia, o con lluvia refrescante ...
El caso es que, de una manera u otra, el tiempo pasa, y si esto fueran unas declaraciones para una revista, yo diría que ahora con taratantantos me siento genial, más segura que cuando tenía veinte, que ahora sé lo que quiero y cómo conseguirlo y todas esas cosas que dicen las mujeres de tarantantantos que hacen declaraciones para las revistas que leen otras mujeres de tarantantantos (ya se sabe que entre páginas de publicidad y páginas de fotos preciosas hay que rellenar con otras cosas), pero como esto es un blog cualquiera que nació con una razón de existir y se mantiene a dura penas con post estacionales me ahorraré las obviedades, y solo diré que a pesar de que los años avanzan sigo con esa sensación de que algo nuevo me espera a la vuelta de la esquina. Esa sensación la tenía con diez años, la tenía con veinte, con treinta y la sigo teniendo intacta. Sigo sintiendo que ni mi casa es mi casa definitiva, ni mi ciudad es mi ciudad definitiva, ni mi lugar en el mundo mi lugar definitivo ... y eso es lo que me hace seguir avanzando, con lluvia o con sol.



sábado, 28 de julio de 2012

Hablar de cosas


Estoy en el ecuador de mi verano. El tiempo ha pasado muy rápido, pero he hecho tantas cosas, que si pienso en el día de mi particular chupinazo estival me parece muy lejano. Pero todo lo que a mí me pasa es así, se mueve entre extremos,  paso mucho calor y paso frío, así que en mi maleta conviven amigablemente ligeros vestidos de telas etéreas (eso si una tela pudiese ser etérea, pero es que me ha entrado así de repente la vena de redactora de revista de moda, se me mezclan las letras y las tendencias, lo ves? Ya te lo dije … todo lo mezclo). Pues eso, que en mi maleta conviven vestidos y shorts very short con jerseys y botas, porque en unos sitios pongo mi mente y mi cuerpo al sol y en otros refresco mis ideas, mi piel y mi corazón a temperaturas splashh.



Cambiando de tema.
Ayer fui a la farmacia a por mis pastillas de colores porque ya estaba bajo mínimo de existencias. Era la primera vez que iba con mis recetas desde que se empezó a aplicar el sistema del copago para los medicamentos.  Tuve que pagar, ni mucho ni poco. La verdad es que puestos a elegir preferiría tomarme un frapucchino de moka que pagar por mis pastillas de colores, pero mi manera de vivir (parte II) me impide hacer cosas como cabrearme por gastar mi billete de bolsillo en pastillas en vez de en un café enorme con hielo triturado y nata. Llámame simple o llámame Ismael.  Ahora soy así, vivo según las circunstancias que me tocan vivir y me dejo llevar por las olas. He aprendido que cuando te ves en una situación un poco difícil lo mejor es dejarte llevar por las olas sin oponer resistencia, estas te acabarán llevando a la orilla, la clave está en no gastar tus energías en vano, la clave está en utilizar tus recursos para llegar a la orilla en las mejores condiciones, una vez allí y a salvo, ya me apañaré.

Un inciso.
De tormentas políticas no hablo, ni quiero, ni tengo ganas, ni la ilusión por saber y entender que tenía cuando era más joven y pensaba en otras cosas y estudiaba masters en Relaciones Internacionales y eso. Sólo que a veces me da por pensar en que, afortunadamente, no cualquiera puede llegar a un hospital y decir “hola quiero ser médico, ¿dónde está el próximo paciente? que le voy a abrir en canal, es que me parece que esto de ser médico tiene que molar …”, de la misma manera que cualquiera puede llegar y decir “a partir de ahora seré político, hala,  qué no sé hacer la o con un canuto, qué más da …” aaahhh claro, es que que los médicos son gente con vocación, que se forman con esfuerzo, que ganan sueldos normales y que … bueno da igual.

Sigo.
Me concentro ahora en hacer las cosas como mejor puedo, mi aportación a este desbaratado mundo la dejo en forma de dos personas a las que trato de educar para que sus mentes, sus corazones y sus conocimientos puedan ayudar a conseguir un futuro mejor para todos.

Y.
Me concentro en llevar adelante un negocio, cosa que se ha convertido en todo un reto. Ser empresario en este país no es fácil, y ser empresario en este país en estos tiempos llega a rozar los límites de la misión imposible. Pero alguien dijo una vez “podemos”, si Obama pudo, I Can. Si la selección española de fútbol gana copas y recopas y requetecopas y todo eso, yo seguro que también puedo oeoeoeoeoeoeoeoeoe. Ya sé que ellos van de rojo y todo el mundo les anima y tienen un gran apoyo mediático, y son muy majos-jos y se sienten segurooooos tirándose en paracaídas sin instructor y tal, pero bueno, yo voy de Isabel Marant (cuando puedo), me hago mi publi con la ayuda de los míos, y soy muy maja-jajajaja, y nunca se me ocurriría tirarme en paracaídas por primera vez sin instructor … y tengo que confesar que me dormí en el sofá viendo los penalties esos del partido contra Portugal, me dormí porque estaba cansada y relajada después de un estupendo día de mar Mediterráneo,  y porque no consiguieron despertar mis nervios, últimamente me emocionan cosas mucho más bonitas …

Y de cosas bonitas hablaré en otra ocasión.



martes, 29 de mayo de 2012

Seguir ...

Este post se puede considerar una maniobra de primeros auxilios a un pobre blog que agoniza por causa de abandono de su autora. Hace un par de días un buen amigo se interesó por su estado, y como no era el único que últimamente me había preguntado por él, decidí echarle una ojeada. Fue entonces cuando me di cuenta de que estaba a punto de de cruzar esa frontera que traspasan los proyectos que se pierden en la nada virtual y que nunca se vuelve a saber de ellos. Y eso sí que no estoy dispuesta a permitirlo, así que aquí estoy, tecleando como una loca, tratando de que esta especie de caótico diario (tiene gracia lo de llamarlo diario) recupere su color, su frescura ... una vez conseguí revivir una planta, no sé ni cómo, así que esto me resultará mucho más fácil.
Que todo lo que cuente a partir de ahora no suene a justificación, si no he escrito durante este tiempo es porque no, porque no me ha apetecido, porque no quería contar cosas. No diré eso de "no tuve tiempo", o "no estaba inspirada", la inspiración para Picasso y colegas, para esto poco más se necesita que un portátil con batería. Y tiempo tengo todo el tiempo del mundo para hacer lo que hago, que es vivir, mientras vivo pues hago otras cosas, entre ellas teclear en un portátil con batería de vez en cuando.

Además de teclear soy emprendedora en tiempo de crisis.





Acompaño a mi hijo en sus aventuras deportivas, ya he conseguido entender cómo se juega al rugby, viajo de torneo en torneo por capitales de la península, paso frío, a veces tomo el sol tumbada en la hierba y disfruto mucho.



Sigo mis visitas rutinarias por médicos y hospitales. Me tomo mis pastillas de colores y sonrío muy fuerte el día que amanece nublado.



Viajo dónde, cuánto y cómo puedo. Ahora a París, ahora a Menorca, ahora Macondo. Bonjour. Adeu. Aviones. Maletas. Podría pasarme horas escribiendo, pero no lo voy a hacer.



Catalina está estudiando en Irlanda. Yo estoy/soy feliz. Como cantaba Serrat "a menudo los hijos se nos parecen, y así nos dan la primera satisfacción". Ver a una mini-yo de 11 años desenvolviéndose por el mundo es mi satisfacción. Y respondo desde aquí a todo/as aquello/as (en especial -as) que tantas veces me han dicho ¿puedes vivir con tu hija tan pequeña y tan lejos?. Yes, I can. Todo lo que le hace feliz a ella me hace feliz a mí. Nunca le privaría de nada sólo por mi propia satisfacción de tenerla cerca.



Poco más hago. Voy y vengo. Y depende del día hago esto o lo otro.
Lucho con mi famoso cansancio que, últimamente, me golpea duro. La crisis parece que ha llegado hasta mi sangre y los glóbulos rojos escasean, el hierro bajo mínimos y la ley de incompatibilidades de esto con lo otro hace que vaya un poco arrastrada de aquí para allá. Pero, que conste que eso lo sabéis porque yo os lo digo, porque si no, mi aspecto no os daría pistas de nada diferente a una chica sana, que salta para las fotos, y se levanta todas las mañanas como si fuera la protagonista de un anuncio de cereales de esos que llevan muchas vitaminas y te dan mucha energía, y de paso te pone cara de "qué bello es vivir".

De política, políticos, banqueros, bancos, dinero que va y no vuelve, crisissss que se hacen eternas, riesgos, primas, primas de riesgo, EREs, deudas, recortes,  ... no hablo, eso ya lo hacen otros, de mil maneras, y dudo que mi opinión sea interesante o aporte nada.

Menos mal que el sol sigue saliendo, porque, yo que tengo tanto frío por dentro necesito su calor.

martes, 15 de noviembre de 2011

Tonterías y otras cosas

Hace mucho tiempo que no escribo en este blog, y este encabezamiento se está empezando a convertir en habitual. Pero yo insisto, porque no lo pienso dejar.
Y no escribo porque todas las cosas que me pasan últimamente son cosas que tienen su cierta importancia, y a mí me cuesta mucho hablar de las cosas importantes que me pasan. Tengo una tendencia preocupante a contar tonterías, pero bueno, yo paso de Forrest Gump y sus frasecitas, y cada uno cuenta lo que quiere, por cierto, el otro día me pasé un buen rato colocando en el pastillero mensual que me trajo Gian de Estados Unidos (una pasada de pastillero de colores, supercool) todas las pastillas que me tomaré hasta mediados del mes de diciembre, y ayer por la mañana se me cayó al suelo, se abrieron la mayoría de las ventanitas y todas las pastillas de colores por el suelo, y aunque tenía una prisa de muerte, ahí me tienes a mí buscando y recogiendo por toda la habitación pastillas de todos los tamaños y formas, porque, aunque pensé en pasar de todo y dejarlas pasar el día por allí, la calefacción de mi casa circula por los suelos y todas se hubiesen echado a perder, y eran muchas, tantas como todas las que me tomo al día multiplicadas por treinta, es decir, una barbaridad de pastillas, y no están los tiempos para derrochar (ni pastillas ni nada), y menudo latazo, ahí están todas, esperando a ser colocadas otra vez en el maravilloso pastillero que me regaló Gian, y que tanta ilusión me hizo (un poco triste que te haga tanta ilusión que te regalen un pastillero, por muy maravilloso y de importación que sea, ¿no?).
Lo ves? Ves que cosas me da por contar? Cosas de pastillas y tal. Y eso que mira que me han pasado cosas últimamente, pero ...

Pasó el otoño, fui, vine, cumplí un año más, a veces pienso, a veces no, tengo unas botas nuevas, ya sé que no es novedad que yo tenga unas botas nuevas, pero estás "se salen" (cada vez escribo peor, pero como mi padre esto no lo lee, creo, puedo estar tranquila), Bruno me regaló por mi cumple unas gafas de Chanel que me ilusionaron hasta el infinito y más allá, las multas se siguen acumulando en mi parabrisas pero sigo transportándome en tren de vez en cuando ("próxima estación ... Recoletos") ...

Ya te dije que las cosas importantes me las guardo, no sé escribirlas.
Sólo contaré que hace un par de semanas vibré escuchando en directo a Wilco ...


miércoles, 5 de octubre de 2011

Decidir

Decisiones rápidas como meterse en el mar cuando el agua está fría. Para qué vas a estar media hora pensando si entrar o no, lo mejor es entrar de golpe, la sensación es mucho mejor. Si el agua está fría, sentirás frío, no te queda otra, y si no, no te metas y quédate tomando el sol.
Esto no se lo estoy diciendo a nadie, yo nunca doy consejos a nadie, me lo estoy diciendo a mí misma en voz alta, o mejor dicho en letra clara, para que no se me olvide nunca, porque me funciona mejor que la opción de pensarme las cosas una y otra vez, dar mil y una vueltas a los pros y los contras ... al final me pierdo entre contras y pros y ya no sé lo que mejor me viene, cuando quiero decidir, ya no tengo ganas de decidir, al menos sobre lo que pretendía decidir. Así que en esta era de mi nueva vida después de mí misma, las decisiones se toman de común acuerdo entre mi cabeza y mi corazón pero sin perder tiempo, porque el tiempo es oro, y la primera decisión es la que cuenta, o, ¿eso me lo acabo de customizar a mis circunstancias? bueno da igual, el caso es que en lo que yo pueda decidir, que algo queda, decido, y decido rápido, que ¿qué haré de ahora en adelante? tendré una tienda, ¿una tienda? de qué?-estás loca de remate-con los tiempos que corren!- tú? una tienda!- qué sabes tú de tiendas? y en dónde? y cómo? pero no te das cuenta de que están cerrando miles de negocios? vas a ser una tendera ! piénsatelo bien, piénsatelo bien, pieeeensatelo bien, piénsateeelo bieeen ... ya está, ya me lo pensé, ni bien, ni mal, ya tengo una tienda, soy una tendera que se va a París a comprar el género pensando en cosas bonitas.
No es que no piense, es que pienso rápido.
A golpe de corazonada que voy por el mundo.

¿Que pienso que puede ser buena idea nadar en el mar?
Pues me tiro al mar !!!!
Confío en dominar las olas, en que no me pique ninguna medusa y no toparme con ningún tiburón.
En caso de que así sea nadaré a toda velocidad hacia la orilla ...





sábado, 24 de septiembre de 2011

Transportándome


He descubierto el mundo subterráneo. Ahora viajo por debajo de la tierra. Ya sé que para alguno de los que me conocéis os resultará difícil de creer, pero un día me hago una foto para demostrarlo. Que por qué decidí convertirme en una rata de alcantarilla? Pensé que mejor eso que acabar con mis huesos en la cárcel por acumuladorademultassupermorosa (tiene razón mi padre, soy mucho más exagerada que él, y además me encanta dramatizar, cosa que él nunca hace, él sólo exagera).
Las multas se acumulan en mi haber, las de velocidad porque corro más de lo que marcan los límites, y los malditos roedores, perdón, los malditos radares, siempre me pillan, da igual que sea en el Paseo Camoens que en la autovía de Valladolid-Palencia, y las de aparcamiento, porque siempre se me pasa la hora de renovar el papelito de la ora y zas, día sí y día también, multa. La colección empezaba a tomar importancia, los de multauto o quitamultas correspondiente creo que sólo viven por y para mí y además mi coche, aunque es tan mío como mis botas Goolden Goose, no está a mi nombre (es lo que tienen los coches, que a diferencia de las botas tienen titular con nombre y apellidos al que le llegan las multas y le quitan los puntos), y creo que fue un martes de estos PepeSoto dijo, creo que hay que acabar con esto, o te buscas una plaza de garaje o te haces usuaria del tren de cercanías que en un pispás te deja en Recoletos, sin transbordo, y además puedes leer o escuchar música y vas tranquila y es genial porque es muy cómodo y tal y tal y así te dejarán de poner multas de una puñeterísima vez por todas por diosmartaesquenotedascuenta !!!
Y aquí me tenéis, mi claustrofobia superada, mis "meagobioesquemeagobio" se quedaron allí por los pasillos de un moderno hospital, ahora puedo ejercer de rata de alcantarilla sin problema. Me decidí por esta opción después de que mi hermano, que por esos días estaba de visita, adoptase su pose de hermano pequeño y me aconsejase con gesto firme el usar el transporte público, esta ciudad necesita respirar, hay que ahorrar energía, no se debe utilizar tanto el coche, será mucho más cómodo para ti, te evitarás los atascos, tendrás un rato para leer ... (frases que salían de la boca de un usuario de bicicleta que vive en una isla del Mediterráneo y que no supera los 90 kms hora cuando conduce porque no necesita ir más deprisa a ningún sitio).

Atención, tren con destino Príncipe Pío, vía 1, uf, el mío, aún tengo que ir atenta o me lío, me siento un poco rara en tren, aún no tengo la soltura ni la cara de aburrida de la mayoría de los pasajeros (espero no tenerla nunca).
De momento cargo con mi libro, pero no me concentro, algunas de las conversaciones de alrededor me enganchan. El otro día dos mujeres escuchaban a una tercera contar su historia de cómo le había costado inscribir a sus dos hijos en los cursos de natación del polideportivo de su barrio porque el horario que ella quería tenía lista de espera y claro, el otro horario le venía fatal, porque le quedaba como una hora muerta entre la clase del niño y la de la niña, pero al final (no me enteré cómo) lo consiguió, y estaba muy contenta, porque así, acababan la clase con media hora de diferencia y mientras secaba y vestía al pequeño salía la mayor, y si se daban prisa les daba tiempo a coger el circular. La merienda se la llevaba y la tomaban en el autobús, así cuando llegaban a casa, ya se ponían con los deberes y ella con la cena, porque con el otro horario le iba muy justo.
No os podéis imaginar lo que me alegro por la señora (la señora en cuestión debía de tener algunos años menos que yo, aunque sin afán de animarme a mi misma parecía bastante mayor que yo - debe de ser que pelearse por el mejor horario en el polideportivo municipal machaca más que los atascos del centro), las amigas sonreían automáticamente y decían "uy qué bien fulanita uy qué bien" (espero que las nuevas generaciones de españolitos sepan agradecer algún día los esfuerzos que hicieron madres y padres por el perfeccionamiento de su estilo mariposa, - cuadrar horarios en esta ciudad no siempre es fácil).

Aparcar tampoco es fácil, llevaba muchos años aparcando fácilmente en un garaje de la calle Espronceda, y ahora voy en tren para evitar que me pongan multas, para no contaminar, para ahorrar, para leer, para ... porque ya no estoy en Espronceda, porque todo cambia, afortunadamente las cosas cambian, evolucionan, y tengo la suerte de ir en tren con señoras que tienen la suerte de conseguir el horario que querían.

Próxima estación Recoletos.
Es la mía, no se me pase ...




lunes, 18 de julio de 2011

Vientos

Hace mucho tiempo que no escribo (en este blog) y no creo en la oportunidad de dar explicaciones de por qué o por qué no escribo o dejo de escribir (en este blog) ... en realidad "...a quién le importa lo que yo haga, a quién le importa lo que yo diga ..."
Este verano raro avanza, todo es raro, en la isla los vientos no acaban de cuadrar sus calendarios, juegan a despistarme, me levanto y me lleva un buen rato comprobar que sopla viento sur, porque a los que no somos viejos lobos de mar, sino simples marineros en prácticas, no nos resultan tan fáciles esas cosas, y tomamos decisiones, y resulta que avanza el día y sin previo aviso, el sur decide que se toma el resto de la jornada libre y despierta a su primo el norte, y entonces me descoloca, porque las olas se ponen en mi contra, y es difícil navegar así, pero a todo se aprende, hasta a jugar con los vientos y mareas, esquivar medusas, surfear olas que parecen enormes pero que se acercan y no lo son tanto ... pero lo bueno es que en la isla el sol siempre está ahí, animando día a día, y eso para los que, como yo, ahora funcionamos con energía solar mientras reparan nuestro sistema alternativo, pues es de agradecer.
Está siendo un verano raro, de la isla salté a la ciudad de la luz y volví ... voy de luz en luz, lo que allí sucedió se merece un blog novela, qué menos !
Y con el viento volví a la isla, donde Bruno cumplió un año más (y van nueve cumpleaños en la isla) y para celebrarlo mezcló baños diurnos y nocturnos, con carreras sin zapatos por aquí y por allí, vientos del norte y del sur, y mientras yo estuve en París, bañadores mojados y aires acondicionados varios, lo que todo en la coctelera dio como resultado el : "Gabriela te necesito". Bruno ha necesitado a Gabriela cuatro veces este verano, anginas, corte profundo en el pie, reacción alérgica y no me acuerdo de la cuarta, creo que queda claro, Gabriela es pediatra y tenemos la gran suerte de compartir vistas al mar Mediterráneo con ella y su familia, pero no porque sea pediatra obviamente, sino porque Gabriela es una gran mujer que sonríe mucho y da muy buen rollito. Es además la mamá de la princesa de los rizos de oro y del pequeño MaxiBoy, dos grandes personajes que van en bici a toda velocidad y mezclan idiomas en sus conversaciones provocando gran envidia en su audiencia. Gabriela es además un poco culpable de que haya vuelto a retomar esto de poner cosas por escrito (en este blog). Gracias Gabriela por esto, por lo otro, por aquello, por la pomada que le quitó el picor a Bruno, por lo demás ... en fin, que pronto volveremos (o volveré) a la isla, con viento norte o sur, da igual.

domingo, 1 de mayo de 2011

Cosas que me hacen sentir bien

Tirarme en el sofá y practicar el camuflaje
Escuchar la misma canción una y otra vez
Cantar y desafinar porque sí
Tocar la guitarra hasta que me duelen los dedos
Dormir entre canciones
Soñar en tecnicolor
Reírme de lo mal que lo hago
Reírme cuando consigo hacerlo mejor
Reírme en general
Las canciones bonitas
Las canciones tristes
Las buenas canciones
La música ...

jueves, 28 de abril de 2011

En la cresta de la ola


No puedo dormir. Hace escasos minutos soñaba con una noche de verano, pero me he despertado y no puedo regresar, en un lugar del norte me estarán esperando y ni siquiera puedo avisar porque, a pesar de que vivimos en la época de las comunicaciones, los sueños siguen incomunicados, fuera de cobertura.
Cuando no puedo dormir, pienso. Pero tengo varias formas de pensar. Está el estilo Il Pensatore de Rodin, me pongo la mano debajo de la barbilla y pienso algo profundo. También está el estilo "ukelele", se me pierde la mirada, suena la música y abandono el mundo terrenal. Y en tercer lugar está el estilo "pienso y me rayo o pienso y me rallo", si alguien me puede aclarar de una vez por todas mi eterna duda, se lo agradecería infinitamente, porque a día de hoy aún no sé si me rallo o me rayo, sé que rallo la corteza de un limón para hacer un bizcocho rico, y sé que caerán rayos y centellas sobre aquel que ose a burlarse de mi eterna duda, pero no sé si pensar a las cuatro de la mañana me raya o me ralla, ¡ya ves!. Y se lo preguntaría a los chicos de la Fundeu, pero es que pienso (sigo pensando) que la Fundeu está para que le preguntemos otro tipo de cosas, como por ejemplo si es correcto referirse a la mujer del jeque como jequesa, y para que nos solucione nuestras múltiples dudas sobre los gentilicios ... a ver, sí, listillos, el de Qatar, qatarí, ¿y el de Barhéin?, o ¿se dice Barháin?, bueno pues para ese tipo de cosas, entre muchas otras, pero no para llegar y decir "buenos días coleguitas estoy rallada o rayada yeaaap", me dirían quizá te encuentres agobiada, un poco superada por los acontecimientos ... pero no, cuando me da por pensar de esta manera, me rayo o me rallo, ya ves! ¿lo ves? rayllada parece que estoy.
El caso es que, rallyada o no, he decidido dar un empujón al blog, así no pienso y así esto avanza un poco.
En realidad lo que me apetecía era tocar la guitarra, pero no son horas. Escribir me ha parecido más adecuado.
Así que, aunque no pensaba contarlo, ya que me desperté de mi sueño y me puse a escribir, te (os) diré que últimamente vivo en un estado que quiere imitar a la felicidad ( nunca tendría la osadía de intentar ser feliz, pero sí algo parecido), para ello dejo fluir el tiempo sin pensar demasiado, acepto las cosas tal y como vienen, mis circunstancias tal y como son, e intento olvidar mis miedos (que son muchos). Soy consciente de que esto es una racha, que será breve y por eso la disfruto, sé que volverán las nubes grises y con ellas los miedos y sus ejércitos, pero mientras brille el sol disfrutaré de sus rayos (rayos !!!) sin centellas.
Ahora estoy surfeando en la cresta de la ola, pasó la ola y la pillé, la sensación esa no me la va a quitar nadie, ni cuando la ola muera y llegue a la orilla, ni cuando me pase una temporada sin pillar olas ...
y así con banda sonora de los Beach Boys y pensando en olas y verano y cosas bonitas ... me voy
... buenas noches /buenos días


martes, 19 de abril de 2011

Every day ...


Que conste que mi blog no está abandonado. Sé que hay mucha gente que abandona los blogs igual que a los cachorros cuando crecen y dejan de parecer peluches, pero mi blog no está abandonado, simplemente está en pausa, como yo.
Cuando yo estoy en pausa no es que no me pasen cosas, claro que me pasan cosas, y muchas, cosas que podría escribir en un blog, alguna de ellas divertidas, otras tristes, otras interesantes, otras graciosas, otras curiosas, otras increíbles, otras totalmente creíbles. Si mi blog parece abandonado en esta autopista virtual (cual perro que dejó de parecer gracioso es abandonado en una carretera secundaria) es porque mi estado pausa tiene mucho que ver con la pereza. Yo nunca abandonaría a mi blog, porque sé que él nunca lo haría.

Y no necesitaré más que este post para ponerme al día, y así os cuento que durante todo este tiempo me han pasado, entre muchas otras, todas estas cosas :

- tengo un sofá nuevo al que calificaría como diez grados por encima de lo realmente chulo, no parece un sofá de ciudad, parece un sofá de vivir cerca del mar ... y estoy muy contenta porque mi antiguo sofá en el que tantas horas he pasado viendo los Soprano, Lost, Six Feet Under, Sex in The City, Gilmore Girls, Friends, Mad Men ... vive ahora con mi buen amigo Pepito y no en un contenedor de objetos inútiles.
- durante este tiempo han aparecido en mi vida dos personas del pasado que me han hecho muy feliz, lo mejor de todo es que han venido para quedarse.
- durante este tiempo me he reencontrado con la guitarra, cada día aprendo con un gran profesor y las estrellas de California de Wilco son mi mantra
- durante este tiempo he adelgazado y quélevoyahacernopasanada (igual que se adelgaza se engorda)
- pero los médicos dicen que me ven "francamente bien" y que eso será un error de laboratorio, yo creo que los laboratorios no se confunden, pero "francamente me da igual"
- me duele la cabeza más, será la primavera
- durante este tiempo he conocido gente (me encantaría escribir la lista de nombres, pero no lo voy a hacer)
- durante este tiempo me han puesto muchas multas, y me han quitado 4 puntos
- he vuelto a comer japonés con asiduidad
- durante este tiempo he comprado muchas camisetas (alguna de ellas ni las he estrenado aún)
- ya he ido a la playa
- mis hijos incluso se han bañado en el mar, el agua estaba helada
- en este tiempo he hecho muchos planes, muchos
- sigo practicando yoga bikram
- sigo enganchada a spotify
- practicando idiomas
- sigo escasa de energías
- pero me sobra la ilusión
- aprovecho este post para decir todo lo que quiero a mi hermano

y ahora vuelvo al modo pausa


jueves, 3 de febrero de 2011

Una llamada saludable


Desde la popularización de la telefonía móvil, el teléfono fijo de mi casa ya sólo lo utilizo para hablar con mi madre y para recibir llamadas que no quiero recibir, llamadas de gente que me intenta vender lo que no quiero comprar, convencer de esto y de lo otro, engañar, confundir, regalar lo que no son regalos ... si tengo el teléfono a mano puedo llegar a ser amable, si me tengo que mover para cogerlo suelo resultar bastante seca y cortante, pero si la llamada me despierta de un apacible (o incluso tormentoso sueño) el pobre busto parlante al otro lado de la línea telefónica, que quizá esté en el Perú, puede llegar a sufrir graves daños morales.
Hoy he tenido una conversación con una señorita que llamaba en nombre de mi compañía aseguradora de salud. Preguntó por mí, era amable, vocalizaba, no me dolía nada, no me pilló durmiendo, así que escuché lo que tenía que decirme, más bien ofrecerme, que era un seguro de vida, enfermedad, hospitalización, invalidez y no sé cuántas más desgracias juntas por una cuota mensual que ella calificó de ridícula. Tras mi negativa a aceptar semejante ofertón se permitió la pequeña osadía de preguntarme cuáles eran los motivos que me llevaban a rechazar un chollo de esas características, y yo muy amablemente, y por no entrar en detalles y porque ya me empezaba a cansar de hablar por teléfono con una extraña que me contaba cosas que no me interesaban, le dije que no quería pensar en futuras enfermedades, posibles desgracias o en que un autobús me atropellase al cruzar una calle un miércoles cualquiera, quiero vivir el día a día, muchas gracias señorita. Pero la señorita no se rendía, veía en mí una mina de oro, o de salud mejor dicho (obviamente su ojo comercial estaba bastante distorsionado hoy) e insistió e insistió hasta que no me dejó más que dos opciones, o mandarla a tomar aire fresco, ¿es así como se dice mandarla a la mierda en plan fino?, o dejarle las cosas bien claritas, y ya que había empezado bien pues no iba a ser maleducada al final, así que respiré hondo y le dije, a ver señorita, hábleme de los periodos de carencia, hábleme de condiciones, hábleme de esto y lo otro, todo me lo resumió en "tendrá que contestar a cuatro preguntitas de nada sobre su salud", ¡bingo!, pero no hay problema porque son cuatro preguntitas de nada y no tienen importancia porque no tiene usted problemas de salud importantes,¿verdad?, ¡bingo!, pues mire usted señorita, que mala suerte (para mí), que sí, que algún problemilla de salud si que tengo en mi curriculum, pero bueno, no pasa nada dice usted, así que lo obviamos y me sigue usted informando, ¿verdad?.
No, no me siguió informando, ¿para qué?, ya le informé yo a ella, le informé de lo harta y decepcionada que estaba con mi seguro de salud, esa compañía para la que ella trabajaba, no sé con qué grado de implicación, ni me importa, esa compañía, que al igual que sus primas-hermanas de nombres similares y similares características, realizan esos anuncios para la TV tan bonitos, localizados en playas desiertas en invierno con abuelos y nietos vestidos con jerseys marineros a rayas y madres de melena rubia al viento, padres descalzos que lanzan a sus sonrientes bebés a las nubes, abuelas con el pelo color plata y piel morena y donde no falta, por supuesto, un golden retiever (o dos) ... "cuidamos de ti, por tu bienestar,blablablabla", qué bonito, la verdad es que son muy bonitos esos anuncios, a mí me encantan, pero bueno, también me gustan los anuncios de BMW "me gusta conducir" yeaaaaahhh ... todo es muy bonito para los seguros de salud mientras tu salud es buena, pero no enfermes, y si enfermas, no enfermes mucho, y si enfermas mucho, es mejor que no te tengan que hacer muchas pruebas, y si te tienen que hacer muchas pruebas, es mejor que estas no sean muy costosas, porque entonces las cosas dejan de ser bonitas, y todo empiezan a ser pegas. A ver señores de la aseguradora que se encarga de mi bienestar físico, se piensan ustedes que yo he me he levantado hoy y me he dicho a mi misma, ya que el sol no luce esta mañana creo que me voy a pasar por el hospital para que me pinchen aquí y allá y entonces analicen eso y lo otro ... ayyyy, o mejor, una prueba genética, hoy me apetece una prueba genética, o mejor aún voy a que me taladren la médula un rato ... no me vengan ustedes con la tontería esa de que ya me han hecho esa prueba dos veces, si mi médico me la pide una tercera vez será por algo, no me pongan de mal humor, estoy asustada y con el susto en el cuerpo ya tengo bastante. Señorita, su seguro de salud está genial si estás sano o poco enfermo. ¿Me quiere colgar ya? No, ahora me va a escuchar usted a mí. Estoy harta de atender llamadas como la suya, ahora me va a escuchar usted a mí, que es es lo que me está usted diciendo ¿que si no estoy satisfecha con el servicio me dé de bajajajajajajajaa? ja, no señorita, ahora precisamente no, ahora pagarán ustedes mis pruebas hasta que me muera, lo siento, no se desharán de mí tan fácilmente... blablabla ... bueno señorita creo que ya me he despachado a gusto, suerte con su próxima víctima, espero que esté sana, o simplemente resfriada.

jueves, 20 de enero de 2011

Compruebe su turno

Últimamente me he convertido, involuntariamente, en un animal nocturno. Dicho así parece que me pase la noche de garito en garito y de fiesta en fiesta, pero no es el caso, el caso es que me paso la noche escuchando música, leyendo a ratos cortos, porque me falta concentración para leer a ratos largos, y pensando. Anoche mientras pensaba se me cruzó una imagen en la mente y me acordé de que un día de estos me tocaba cita en la consulta de hematología, he llegado a tal punto de pasotismo que a veces ni apunto las citas con los médicos, y ésta era una de esas ocasiones, pero tenía el presentimiento de que estaba muy cerca el día. Tengo una amiga que me dice que eso es buena señal, que eso significa que no les necesito, pero no es verdad, si que les necesito, son simples despistes, dejadez, son "ya lo apuntare, y no lo apunto", claro que les necesito.
Noche casi en blanco. Es culpa de las pastillas. Todo lo que me pasa es culpa de las pastillas. No duermo por culpa de las pastillas, no como por culpa de las pastillas, me gasto demasiado dinero en la FNAC por culpa de las pastillas, tengo frío por culpa de las pastillas, las botas no me caben en el vestidor ni las camisetas en los cajones por culpa de las pastillas, si a ti te ha pasado algo parecido últimamente puede que sea por culpa de mis pastillas, ¡quién sabe!.
Me dispongo a descansar esta mañana después de embarcar a mis hijos rumbo al cole no sin antes despejar la incógnita "consulta hematología" llamando al hospital, cuando una amable señorita me informa de que en tres horas tendrá lugar el evento

Así que en tres horas he tenido que abandonar mi edredón y todo lo que ello significa y desplazarme a toda velocidad para ser vampirizada (compruebe su turno), analizada, interpretada e informada del estado de mi sangre. Y no seré yo la repelente paciente que sepa más que mi médico, pero es que no me quedo tranquila con el habitual "te veo estupenda", no me gusta ese "te veo estupenda" porque "no estoy estupenda" si estuviese estupenda no estaría allí, estaría en otro sitio. Puede que esté estupenda si me comparas con tu anterior paciente, o con tu próximo paciente, o con tus pacientes de planta, pero no estoy estupenda. Para empezar estoy débil, porque no como, para seguir, estoy dolorida, porque me mata la cabeza, además mis plaquetas están locas, ¿lo ves? ¡ahora excesivamente bajas ! el otro día ¡excesivamente altas ! y además, aunque no me lo digas, ya me he dado cuenta de que tengo los linfocitos fuera del rango, ya me he dado cuenta de que están altos, y sé lo que eso significa, sí ya sé que me lo digo yo todo, ya sé que no es momento para preocuparse, pero sé lo que eso significa, bahhhh, ya sé que hay que esperar, lo sé todo, soy una listilla que te pasas, jaaaa, lo sé, se que es mejor ser ignorante, pero ... vale, nos quedamos con que estoy estupenda, se me ve guapísima, y muy mona, sí, ¿la falda? la compré en las rebajas, "American Vintage" una pasada, ¿verdad?, sí, en una tienda del Sexta Avenida, sí, que ¿qué leo? ahhh "Juliet, Naked", de Nick Horbny, está muy bien, mola, me gusta mucho cómo escribe este tipo, y aquí siempre saco tiempo para la lectura jajajaja, aunque hoy no he tenido que esperar mucho jajajaja, pues sí, bueno, nos vemos pronto, vale, muchas gracias por todo (amplia sonrisa) ...
"malditos linfocitos" ...

lunes, 10 de enero de 2011

Marta-sin-propósitos

Primer lunes de enero sin luces de colores y sin sobredosis de azúcar, mochilas a la espalda, rutina en ruta escolar y laboral, mi primera llamada es para el técnico de Siemens, pensé que tendría acento alemán, pero suena como de Castilla La Mancha, mi segunda llamada es para Irene, Irene es enfermera y además de pinchar, curar y esas cosas también lleva la agenda de uno de mis muchos médicos, empiezo la gira de enero, empieza mi 2011.
Mi año nuevo es un año sin propósitos.
Porque ...

no voy a hacer más deporte (ni menos)
no me voy a apuntar a ningún gimnasio
no voy a aprender inglés (quien dice inglés dice ruso)
no voy a adelgazar (quien dice adelgazar dice engordar)
no voy a leer más (ni menos)
no voy a dejar de fumar (ja)
no voy a gastar menos (salvo razones de fuerza mayor)
no voy a tomar menos café
ni menos drogas (ojalá)
ni menos sol (40)
no voy a estar más tiempo con mis hijos (estoy el máximo disponible)
ni voy a dedicar más tiempo a mis amigos (dedico todo el que puedo)
no voy a ir a más conciertos (jua)
no voy a ser mejor hija
ni mejor madre
ni mejor hermana
ni mejor pareja
ni mejor amiga
ni mejor vecina
no voy a conducir de otra manera (ja)
no pienso renunciar a ciertas cosas (porque no)

y por supuesto ...

no voy a ser más feliz, porque ya soy suficientemente feliz y no quiero ser más feliz
ni más alta
ni más lista
ni más ...

firmado : la eterna inconformista siempre en búsqueda de no se sabe muy bien qué


viernes, 31 de diciembre de 2010

Bye Bye 2010


Fin de año, nochevieja, uvas, fiesta, cotillón, campanadas, confeti, fuegos artificiales, ¿que más?, da igual, me da igual, todo esto no va conmigo, soy el grinch en navidad y me agobio en nochevieja, una joyita, vaya.
Pero no me gusta que me metan presión, y las campanadas me presionan, y la uvas ni te cuento, no me da tiempo, yo que tardo un capítulo de "Mad Men" en tomarme un zumo de naranja (aún sabiendo que las vitaminas de los zumos de naranja se van "quién sabe dónde"), y la trilogía de "El Padrino" se me queda corta para acabarme un café largo, pues entenderás que las campanadas se me hagan un poco cuesta arriba, y lo lógico sería pasar de las campanadas, pero no, soy tan boba que intento seguir esa absurda tradición porque lo llevo haciendo desde que tengo uso de razón y no veo el momento oportuno de dejar de hacerlo, y no solo eso, sino que además de eso me como las uvas de mi padre (esté conmigo o no) que pasa de esa tradición, no vayan a caer sobre él rayos y centellas, ¡siempre que yo lo pueda evitar comiendo unas uvas! ... y también me comía las de mi hermano cuando estábamos juntos, porque mi hermano era muy pasota con las uvas, y a la tercera tiraba la toalla, y también me comía las de mi madre, que aunque le gustan mucho las uvas, decía "más tarde las como", y a mí "más tarde" no me parecía adecuado, así que ahí me tienes a mí, empleando la primera hora del nuevo año en comer uvas, una fruta que no me hace nada de gracia, por cierto. Ahora puedes decir en voz alta eso que estabas pensando mientras yo escribía : "eres tonta de remate" (esta es la versión fina - tu en tu casa puedes decir lo que te dé la gana).

No me gusta la Nochevieja, porque en otras ocasiones (muchas) he tenido que trabajar. Bueno, esas no han sido ni las peores, al menos me ahorraba toda la parafernalia de las uvas, porque mis compañeros se comían religiosamente cada unos las suyas, y si no allá ellos, yo no podía estar a todo, al trabajo y a las uvas de los demás, si caían rayos y centellas sobre ellos ... (yo no soy una superheroína comeuvas)

No me gusta la Nochevieja, época de mucho trabajo, resúmenes y recopilaciones, y lo mejor de y lo peor de ..., nadie sabe el enorme trabajo que lleva eso para un minuto de ...

No me gusta la Nochevieja, parece que te obliga a hacer propósito de ... y yo no tengo ganas de hacer propósitos de nada.

He dicho que mi plan perfecto en Nochevieja pasa por una cama? lejos de un cotillón, más lejos aún de una triste conga (joooo, qué tristeza me dan las congas), lejos de la música festiva, lejos de la alegría colectiva ... lo sé la triste soy yo ... pero yo celebro las cosas los martes 16, o los jueves 20, o los sábados 2, no sé, cuando me apetece, y bailo lo que me apetece, cuando me apetece y con quien me apetece, vestida como me apetece, soy así, ¿triste? pues triste ... ¿rara? pues rara ...

PD. si alguien necesita que esta noche coma su ración de uvas para evitar que sobre él/ella caigan rayos y centellas en 2011 se puede poner en contacto conmigo en martamaine@hotmail.com

PD (2). gracias a todos los que habéis colaborado a que este año que se acaba haya sido otro buen año más (para mí todos los años son buenos)

PD (3). Mi más calurosa bienvenida a las nuevas personas que han llegado a mi vida en 2010, especialmente a ti, y a ti, y a ti, y a ti, y ...

PD (4). Algún día escribiré desde un lugar donde en nochevieja no haya uvas ni relojes.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Fum, Fum, Fum


Se impone hablar de la Navidad.
En realidad nadie me obliga, pero es 24 de diciembre, los peces beben que te beben en el Manzanares, las campanas unas sobre otras, el paritorio está preparado, la mesa casi puesta, así que tampoco pasa nada si hablamos un poco de la Navidad, por eso de estar al día y ya está.
Pues sí que he elegido yo un tema difícil, por muy fácil que parezca y por muy 24 del doce que sea, porque aunque yo sea un poco grinch, tampoco es que me guste ir aireándolo por ahí, al fin y al cabo el grinch es un tipo verde y feo, y me tengo que remontar tanto en la memoria para recordar la navidad-navidad-dulcenavidad ... esa era la navidad de mi más tierna infancia, es decir hace ya tantos años, concretamente el día que nos daban las vacaciones en el cole, nos poníamos las katiuskas y nos íbamos a coger musgo, piedras y ramas para poner el nacimiento, gran obra de arte que ocupaba gran parte del salón de mi casa, esa era la gran obra de mi madre, tanto en tamaño como en originalidad, era una pasada de nacimiento, kilos y kilos de musgo y figuras de todos los tamaños, patos más grandes que los pastores, pastores sin cabeza, ovejas descarriadas, un San José del mismo tamaño que la mula tumbada, el niño Jesús más grande que todos ellos, la casa del tamaño de Baltasar, a quien siempre colocábamos en la repisa de la chimenea junto a sus compañeros y les movíamos un poco cada día, pero con el tiempo, y a medida que se fueron rompiendo cabezas y perdiendo figuritas y mi madre fue reduciendo las dimensiones de aquel pueblo llamado Belén, la Navidad fue perdiendo sentido poco a poco, hasta que lo perdió casi completamente. Sin embargo, de repente me vi otra vez (en Navidad) con dos personitas que sólo ven en tecnicolor y, como aquí no hay musgo, un día hace unos años me fui a Habitat y compré un montón de adornos navideños y luces que yo pensé que podían llegar a un acuerdo entre el color y el buen gusto, y cada año los saco de unas cajas grises. Y mis hijos se emocionan tanto como nosotros lo hacíamos con el hermoso nacimiento de mi madre (siempre pensábamos por qué en nuestro nacimiento no había palmeras y desiertos como en los de los demás, mi madre decía que era la versión montañesa del belén, que el musgo daba mucho frescor ...).

No me gusta la Navidad.
El problema no es que no me guste la Navidad, hay cantidad de gente a quien le saca de quicio. Pero hablo por mí. Yo no puedo evitar ponerme nerviosa en los grandes almacenes por estas fechas, no me gustan las felicitaciones y los vacíos deseos de paz y de yo qué sé, por no hablar de las cenas de empresa, no tengo palabras para esas cenas de fraternidad, no felicito la Navidad porque no me sale del corazón, y no sé hacer cosas que no me salen del corazón, sólo respondo amablemente a las felicitaciones de cajeras de supermercado, dependientas, taxistas, no sé, qué culpa tienen ellos de que yo sea así, por lo que sonrío mucho y digo "felices fiestas" o "igualmente", no me gustan los villancicos en español, me dan tristeza el tamborilero, la chocolatera, la virgen que se peina ... pero soy tan boba que soporto a Santa Claus viniendo a la ciudad si lo canta Bing Crosby o al simple de frosty el muñeco de nieve en la voz de Willie Nelson o yo que sé, unas tontas navidades blancas con el vozarrón de Sinatra, me da la impresión de que no van conmigo, de que fueron creados para otro mundo, un mundo de pelis al que no pertenezco ... y por mí, que suenen !
El otro día paseando por la Gran Vía, esquivando música, gente con bolsas y lo que es peor gente con cuernos de reno, gorros de santa claus, gorros con luces, gorros de elfos, gorros con trenzas postizas (yo llevaba un gorro para el frío que sin darme cuenta me quité y guardé en el bolso), bueno pues eso que iba por Gran Vía esquivando de todo, en realidad, y de repente me dio por pensar que se me iba a caer una bola enorme de esas en la cabeza y me iba a aplastar, y me agobié. Hice todo lo que tenia que hacer, que era poco, o mucho, depende de como se mire, porque intentar llegar a la Fnac una tarde de viernes en esas fechas puede resultar complicado, y cuando lo conseguí me di cuenta que la Navidad no está hecha para mí, porque me empezó a dar pena de todo, de la gente que había, de lo que compraba la gente, de sus caras, de todo, empezó a salir a flote mi tara, sí, cuando me empieza a dar pena de las cosas que no deben de dar pena buffff, malo ! porque sí, la Navidad, esa época alegre, me da tristeza, pero no me da pena de la gente que sufre, nooooo, no me dan pena de los enfermos, nooooo, ni de los que lo pasan mal, noooo, qué tontería, esos lo pasan mal todo el año, sería ridículo que me dieran pena en Navidad, qué bobada, me da pena de la gente que se pone cuernos de renos, es decir, de los que se lo pasan pipa, ya ves tú, conclusión : tengo una tara. No me gustan las luces, ni las melodías, ni el buen rollito, y además ahora ni siquiera me puedo beber un buen champagne para celebrar que no me gusta la Navidad.
Sin embargo, como en mi familia somos de lo más familiar y nos queremos mucho, pues celebramos la Navidad y como manda la tradición nos reunimos anualmente en torno a una mesas un poco alternativa, por llamarla de alguna manera, también podría calificarse de pintoresca, peculiar, rara, personalizada ... y aquí estamos, este año en Madrid (por motivos de agenda), pasándolo tan bien como en cualquier otra época del año, unos llegaron en avión y sin maleta, otros en tren (en Renfe no se pierden las maletas), esperas, abrazos, risas ...
Pasé un buen rato en el aeropuerto esperando la maleta que aún no ha llegado, esperando vivir un Love Actually a la madrileña, y bahhh, me sobraron los dedos de una mano para contar situaciones de película y uno de ellos, además, fue el recibimiento de mis hijos a mi hermano.
La Navidad es para las pelis de sobremesa. Así que todos al sofá a disfrutar de "Que bello es vivir", un maestro ese Frank Capra, haciendo cine, claro.



miércoles, 24 de noviembre de 2010

Cosas de coches y otras cosas



No te lo vas a creer pero son las diez de la mañana y estoy escribiendo en el coche de Pepe, bueno por llamarlo de alguna manera, porque aquí las cosas no son de nadie, todo es

de todos y nada es de nadie, y los coches también, aunque este es el coche de Pepe, de alguna manera hay que llamarlo, aunque también me podía haber referido a él como el maldito coche negro que esta mañana ha amanecido sin batería y me ha hecho la puñeta. Y no quiero echar culpas a nadie, pero yo hoy tenía planes, sí, tenía planeado pasar unas cuantas horas de mi mañana charlando con mi edredón, mi cuerpo hoy no se encuentra del todo bien, mi cabeza se encuentra un poco peor que mi cuerpo, mañana me toca revisión y hoy necesitaba una jornada de reflexión que si no ejercía por la mañana, ya no ejercería (es decir, ya no ejerceré).

Salgo a acompañar a mis hijos al autobús del colé y me encuentro a Pepe maldiciendo junto al coche que no arranca, pues vaya. "Necesitarás el tuyo, pues claro, vivimos en el más allá, ¿no recuerdas? ¡exagerada!, son 10 km del centro, lo sé, siempre tuve tendencia a la exageración, ¿y qué?, por la tarde me convierto en sij neoyorquino aunque mi coche no sea amarillo, shit, el transporte público no me viene bien hoy, tengo un curso de nosequé en nosedónde, he quedado connosequién hace nosecuántosminutos, vaya creo que me estás pidiendo que te lleve a Madrid, sí, mientras llevo a los niños tú sigue haciendo el boca a boca a tu maravilloso coche, quien sabe ..., cuando vuelva te llevo, madre mía que frio hace hoy, corred corred que se hace tarde, mamá ¿la tierra da vueltas alrededor del sol?, si hijo, ¿muy deprisa? pues yo qué sé hijo, corre, no arrastres la mochila, pues los fines de semana creo que si las da my deprisa, pasan muy rápido, hala pues tú como la tierra los fines de semana, corre, que perdemos el bus, Catalina, los gorros son para la cabeza, las aceras para caminar, cuidado, (extracto de una desordenada conversación a tres grados un miércoles de noviembre en las afueras de la capital del reino).

Y de esa manera me encuentro metida en un atasco de mañana como antes de que mi vida dejase de ser como antes, y de esa manera me reencuentro con mi ex colegas los listillos que maniobran entre carriles, y de esa manera me entran ganas de vomitar, pero como no he desayunado paso de vomitar y me concentro en las interesantes conversaciones de Pepe con encargados de talleres varios, señoritas que atienden el teléfono en la aseguradora que se asegura de que estemos seguros y que hace esos anuncios publicitarios tan odiosos, y cómo no, con las horribles maquinas parlantes esas de si quiere hablar con x marque 1, si quiere hablar con y marque 2, si quiere asesinarme marque 3, desde aquí reivindico el derecho a que atiendan tus llamadas personas humanas de carne y hueso y corazón que late(a poder ser amables), y ya puestos vuelvo a decir que estoy en contra de la extinción de la figura del gasolinero de toda la vida en las estaciones de servicio.

Pero afortunadamente estoy metida en un atasco con billete de ida y vuelta, porque minutos después circulo en dirección contraria, justo como a mí me gusta, a contracorriente, volviendo cuando los demás van, escuchando mi radio, en mi poco común equipo de música, lo sé soy un poco friki, y puestos a reivindicar, desde aquí pido que no se olvide a la pobre cinta de radiocassette de toda la vida, yo tengo uno de esos en mi coche, eso sí con autoreverse, no te vayas a pensar, y además estoy en contra de la extinción de los expositores de venta de cassettes en las gasolineras.



Y aquí estoy de vuelta en casa, después de que un amable chico mecánico de formación haya conseguido arrancar el coche, haciendo tiempo para que la batería se recargue, sentada en el coche tomando un café calentito en mi termovaso Dean & Deluca (toda una institución) y aprovechando para escribir, mira tú qué cosas, bueno cosas cotidianas, coches que se estropean, bajas temperaturas, coches atascados, cafés en termovasos, la vida misma, creo que ya he he esperado bastante, esta batería tiene que estar en plena forma. Problema solucionado de momento.



Dos horas más tarde.

Me duermo. No era cierto, el problema no estaba solucionado. Tras varias gestiones realizadas por mi misma el coche viaja en una grúa conducida por un chico con barba que antes de partir me ha dado un consejo, no sabría reproducirlo literalmente, pero creo que me he quedado con la idea, tenía que ver con la tristeza y con la felicidad, y tiene gracia hablar con un conductor de grúa sobre la tristeza y la felicidad, pero no me preguntes cómo surgió la conversación, él parecía feliz con su grúa .... bueno el coche al taller, yo me duermo, esta noche casi no he dormido, entre mi dolor de cabeza, la tos de Catalina y mis pensamientos versión tetris me he hecho un lío de noche, al final me he decidido por la música y me he enchufado en vena mi último descubrimiento, bueno no es mío, me lo han descubierto, me lo han regalado, es una canción que dura 25 minutos, es una canción letanía que me sirve para evadirme, para irme, para volar, para flotar, me pierdo y no me encuentro, ni falta que me hace, y lo siento mucho, no la pienso compartir con nadie, mira que me gusta compartir canciones con todos, pero esta no, no quiero hacerlo, no me apetece ... es mi canción de 25 minutos, la que utilizo para calmar mis pensamientos versión tetris o para disfrutar porque sí, porque me gusta volar.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Días de hospital


Tardé un buen rato en darme cuenta de que el molesto pitido era una interpretación libre del sonido de mi corazón que un máquina enganchada con un cable a mi dedo índice derecho reproducía insistentemente. Al final abrí los ojos y vi a varias personas borrosas, entre ellas estaba dios, vestido de verde con bata blanca y número de colegiado, ver a dios siempre me tranquiliza, que me hable me calma, y que me diga que todo está bien ya ni te cuento, eso fue lo que me dijo, eso y que descansara un rato, o que me fuera espabilando no recuerdo bien, el caso es que le sonreí, volví a cerrar los ojos y arrullada por la versión máquina de mi corazón intenté volver al estado del que venía, vale, lo reconozco, soy una yanqui al más puro estilo Lampreave en "Bajarse al Moro", pero si pudiese atrapar esos segundos que transcurren entre 'el me enchufan y el ya me he dormido', sería feliz ... qué le voy a hacer. Sin embargo, creo que de lo que se trataba era de que me fuera poniendo las pilas poco a poco, tenía la garganta anestesiada, no podía tragar saliva, me empezaba a doler la cabeza, el oxígeno me molestaba, la luz del techo era demasiado intensa, el pitido me estaba rallando, ya vale, me quiero ir, de repente me entraron unas ganas tremendas de hacer como en las películas, arrancarme cables y tubos y salir corriendo por los pasillos, lo he pensado tantas veces, molaría mucho hacer eso, y reproducir la carrera en cámara lenta, mientras esquivas camillas y camilleros, pero para hacerlo hay que tener fuerzas, vale ayer las tenía, más o menos, otras veces no, pero ayer sí, hay que ser un poco peliculero, venga, yo lo soy, y por último hay que quitarse una aguja enorme de la vena ayyyyy, noooo, que venga una enfermera y me quite esto del brazo por diosssss, y hablando de dios, dios está contento porque vamos controlando todas estas cosas raras que me pasaron por dentro, ahí se encuentran en stand by ... me dio una foto chulísima de cómo soy yo por dentro ...

Vámonos corriendo de aquí, hace sol, se acabó el hospital por hoy, vamos a tomar un café a una pastelería que huela a bizcocho de manzana con canela, necesito que mi cerebro absorba otro olor, luego iré a abrazar a mis hijos que huelen a mar (creo que es de tanto ver Bob Esponja).

Unas horas después deshago el camino al hospital con Cata y su dedo roto, banda sonora de 'ayes' de todo tipo, lagrimas, gritos y quejas más que justificadas, la puerta del coche ha machacado vilmente el índice izquierdo de su mano, zaassss, se acabó la guitarra por un tiempo, buaaaaaa.
Mientras, yo la consuelo y trato de explicarle que el hospital es un sitio que no le tiene que dar miedo ni mucho menos, todo lo contrario, es un sitio donde afortunadamente te ayudan, te curan y eso ...