sábado, 28 de julio de 2012

Hablar de cosas


Estoy en el ecuador de mi verano. El tiempo ha pasado muy rápido, pero he hecho tantas cosas, que si pienso en el día de mi particular chupinazo estival me parece muy lejano. Pero todo lo que a mí me pasa es así, se mueve entre extremos,  paso mucho calor y paso frío, así que en mi maleta conviven amigablemente ligeros vestidos de telas etéreas (eso si una tela pudiese ser etérea, pero es que me ha entrado así de repente la vena de redactora de revista de moda, se me mezclan las letras y las tendencias, lo ves? Ya te lo dije … todo lo mezclo). Pues eso, que en mi maleta conviven vestidos y shorts very short con jerseys y botas, porque en unos sitios pongo mi mente y mi cuerpo al sol y en otros refresco mis ideas, mi piel y mi corazón a temperaturas splashh.



Cambiando de tema.
Ayer fui a la farmacia a por mis pastillas de colores porque ya estaba bajo mínimo de existencias. Era la primera vez que iba con mis recetas desde que se empezó a aplicar el sistema del copago para los medicamentos.  Tuve que pagar, ni mucho ni poco. La verdad es que puestos a elegir preferiría tomarme un frapucchino de moka que pagar por mis pastillas de colores, pero mi manera de vivir (parte II) me impide hacer cosas como cabrearme por gastar mi billete de bolsillo en pastillas en vez de en un café enorme con hielo triturado y nata. Llámame simple o llámame Ismael.  Ahora soy así, vivo según las circunstancias que me tocan vivir y me dejo llevar por las olas. He aprendido que cuando te ves en una situación un poco difícil lo mejor es dejarte llevar por las olas sin oponer resistencia, estas te acabarán llevando a la orilla, la clave está en no gastar tus energías en vano, la clave está en utilizar tus recursos para llegar a la orilla en las mejores condiciones, una vez allí y a salvo, ya me apañaré.

Un inciso.
De tormentas políticas no hablo, ni quiero, ni tengo ganas, ni la ilusión por saber y entender que tenía cuando era más joven y pensaba en otras cosas y estudiaba masters en Relaciones Internacionales y eso. Sólo que a veces me da por pensar en que, afortunadamente, no cualquiera puede llegar a un hospital y decir “hola quiero ser médico, ¿dónde está el próximo paciente? que le voy a abrir en canal, es que me parece que esto de ser médico tiene que molar …”, de la misma manera que cualquiera puede llegar y decir “a partir de ahora seré político, hala,  qué no sé hacer la o con un canuto, qué más da …” aaahhh claro, es que que los médicos son gente con vocación, que se forman con esfuerzo, que ganan sueldos normales y que … bueno da igual.

Sigo.
Me concentro ahora en hacer las cosas como mejor puedo, mi aportación a este desbaratado mundo la dejo en forma de dos personas a las que trato de educar para que sus mentes, sus corazones y sus conocimientos puedan ayudar a conseguir un futuro mejor para todos.

Y.
Me concentro en llevar adelante un negocio, cosa que se ha convertido en todo un reto. Ser empresario en este país no es fácil, y ser empresario en este país en estos tiempos llega a rozar los límites de la misión imposible. Pero alguien dijo una vez “podemos”, si Obama pudo, I Can. Si la selección española de fútbol gana copas y recopas y requetecopas y todo eso, yo seguro que también puedo oeoeoeoeoeoeoeoeoe. Ya sé que ellos van de rojo y todo el mundo les anima y tienen un gran apoyo mediático, y son muy majos-jos y se sienten segurooooos tirándose en paracaídas sin instructor y tal, pero bueno, yo voy de Isabel Marant (cuando puedo), me hago mi publi con la ayuda de los míos, y soy muy maja-jajajaja, y nunca se me ocurriría tirarme en paracaídas por primera vez sin instructor … y tengo que confesar que me dormí en el sofá viendo los penalties esos del partido contra Portugal, me dormí porque estaba cansada y relajada después de un estupendo día de mar Mediterráneo,  y porque no consiguieron despertar mis nervios, últimamente me emocionan cosas mucho más bonitas …

Y de cosas bonitas hablaré en otra ocasión.



martes, 29 de mayo de 2012

Seguir ...

Este post se puede considerar una maniobra de primeros auxilios a un pobre blog que agoniza por causa de abandono de su autora. Hace un par de días un buen amigo se interesó por su estado, y como no era el único que últimamente me había preguntado por él, decidí echarle una ojeada. Fue entonces cuando me di cuenta de que estaba a punto de de cruzar esa frontera que traspasan los proyectos que se pierden en la nada virtual y que nunca se vuelve a saber de ellos. Y eso sí que no estoy dispuesta a permitirlo, así que aquí estoy, tecleando como una loca, tratando de que esta especie de caótico diario (tiene gracia lo de llamarlo diario) recupere su color, su frescura ... una vez conseguí revivir una planta, no sé ni cómo, así que esto me resultará mucho más fácil.
Que todo lo que cuente a partir de ahora no suene a justificación, si no he escrito durante este tiempo es porque no, porque no me ha apetecido, porque no quería contar cosas. No diré eso de "no tuve tiempo", o "no estaba inspirada", la inspiración para Picasso y colegas, para esto poco más se necesita que un portátil con batería. Y tiempo tengo todo el tiempo del mundo para hacer lo que hago, que es vivir, mientras vivo pues hago otras cosas, entre ellas teclear en un portátil con batería de vez en cuando.

Además de teclear soy emprendedora en tiempo de crisis.





Acompaño a mi hijo en sus aventuras deportivas, ya he conseguido entender cómo se juega al rugby, viajo de torneo en torneo por capitales de la península, paso frío, a veces tomo el sol tumbada en la hierba y disfruto mucho.



Sigo mis visitas rutinarias por médicos y hospitales. Me tomo mis pastillas de colores y sonrío muy fuerte el día que amanece nublado.



Viajo dónde, cuánto y cómo puedo. Ahora a París, ahora a Menorca, ahora Macondo. Bonjour. Adeu. Aviones. Maletas. Podría pasarme horas escribiendo, pero no lo voy a hacer.



Catalina está estudiando en Irlanda. Yo estoy/soy feliz. Como cantaba Serrat "a menudo los hijos se nos parecen, y así nos dan la primera satisfacción". Ver a una mini-yo de 11 años desenvolviéndose por el mundo es mi satisfacción. Y respondo desde aquí a todo/as aquello/as (en especial -as) que tantas veces me han dicho ¿puedes vivir con tu hija tan pequeña y tan lejos?. Yes, I can. Todo lo que le hace feliz a ella me hace feliz a mí. Nunca le privaría de nada sólo por mi propia satisfacción de tenerla cerca.



Poco más hago. Voy y vengo. Y depende del día hago esto o lo otro.
Lucho con mi famoso cansancio que, últimamente, me golpea duro. La crisis parece que ha llegado hasta mi sangre y los glóbulos rojos escasean, el hierro bajo mínimos y la ley de incompatibilidades de esto con lo otro hace que vaya un poco arrastrada de aquí para allá. Pero, que conste que eso lo sabéis porque yo os lo digo, porque si no, mi aspecto no os daría pistas de nada diferente a una chica sana, que salta para las fotos, y se levanta todas las mañanas como si fuera la protagonista de un anuncio de cereales de esos que llevan muchas vitaminas y te dan mucha energía, y de paso te pone cara de "qué bello es vivir".

De política, políticos, banqueros, bancos, dinero que va y no vuelve, crisissss que se hacen eternas, riesgos, primas, primas de riesgo, EREs, deudas, recortes,  ... no hablo, eso ya lo hacen otros, de mil maneras, y dudo que mi opinión sea interesante o aporte nada.

Menos mal que el sol sigue saliendo, porque, yo que tengo tanto frío por dentro necesito su calor.

martes, 15 de noviembre de 2011

Tonterías y otras cosas

Hace mucho tiempo que no escribo en este blog, y este encabezamiento se está empezando a convertir en habitual. Pero yo insisto, porque no lo pienso dejar.
Y no escribo porque todas las cosas que me pasan últimamente son cosas que tienen su cierta importancia, y a mí me cuesta mucho hablar de las cosas importantes que me pasan. Tengo una tendencia preocupante a contar tonterías, pero bueno, yo paso de Forrest Gump y sus frasecitas, y cada uno cuenta lo que quiere, por cierto, el otro día me pasé un buen rato colocando en el pastillero mensual que me trajo Gian de Estados Unidos (una pasada de pastillero de colores, supercool) todas las pastillas que me tomaré hasta mediados del mes de diciembre, y ayer por la mañana se me cayó al suelo, se abrieron la mayoría de las ventanitas y todas las pastillas de colores por el suelo, y aunque tenía una prisa de muerte, ahí me tienes a mí buscando y recogiendo por toda la habitación pastillas de todos los tamaños y formas, porque, aunque pensé en pasar de todo y dejarlas pasar el día por allí, la calefacción de mi casa circula por los suelos y todas se hubiesen echado a perder, y eran muchas, tantas como todas las que me tomo al día multiplicadas por treinta, es decir, una barbaridad de pastillas, y no están los tiempos para derrochar (ni pastillas ni nada), y menudo latazo, ahí están todas, esperando a ser colocadas otra vez en el maravilloso pastillero que me regaló Gian, y que tanta ilusión me hizo (un poco triste que te haga tanta ilusión que te regalen un pastillero, por muy maravilloso y de importación que sea, ¿no?).
Lo ves? Ves que cosas me da por contar? Cosas de pastillas y tal. Y eso que mira que me han pasado cosas últimamente, pero ...

Pasó el otoño, fui, vine, cumplí un año más, a veces pienso, a veces no, tengo unas botas nuevas, ya sé que no es novedad que yo tenga unas botas nuevas, pero estás "se salen" (cada vez escribo peor, pero como mi padre esto no lo lee, creo, puedo estar tranquila), Bruno me regaló por mi cumple unas gafas de Chanel que me ilusionaron hasta el infinito y más allá, las multas se siguen acumulando en mi parabrisas pero sigo transportándome en tren de vez en cuando ("próxima estación ... Recoletos") ...

Ya te dije que las cosas importantes me las guardo, no sé escribirlas.
Sólo contaré que hace un par de semanas vibré escuchando en directo a Wilco ...


miércoles, 5 de octubre de 2011

Decidir

Decisiones rápidas como meterse en el mar cuando el agua está fría. Para qué vas a estar media hora pensando si entrar o no, lo mejor es entrar de golpe, la sensación es mucho mejor. Si el agua está fría, sentirás frío, no te queda otra, y si no, no te metas y quédate tomando el sol.
Esto no se lo estoy diciendo a nadie, yo nunca doy consejos a nadie, me lo estoy diciendo a mí misma en voz alta, o mejor dicho en letra clara, para que no se me olvide nunca, porque me funciona mejor que la opción de pensarme las cosas una y otra vez, dar mil y una vueltas a los pros y los contras ... al final me pierdo entre contras y pros y ya no sé lo que mejor me viene, cuando quiero decidir, ya no tengo ganas de decidir, al menos sobre lo que pretendía decidir. Así que en esta era de mi nueva vida después de mí misma, las decisiones se toman de común acuerdo entre mi cabeza y mi corazón pero sin perder tiempo, porque el tiempo es oro, y la primera decisión es la que cuenta, o, ¿eso me lo acabo de customizar a mis circunstancias? bueno da igual, el caso es que en lo que yo pueda decidir, que algo queda, decido, y decido rápido, que ¿qué haré de ahora en adelante? tendré una tienda, ¿una tienda? de qué?-estás loca de remate-con los tiempos que corren!- tú? una tienda!- qué sabes tú de tiendas? y en dónde? y cómo? pero no te das cuenta de que están cerrando miles de negocios? vas a ser una tendera ! piénsatelo bien, piénsatelo bien, pieeeensatelo bien, piénsateeelo bieeen ... ya está, ya me lo pensé, ni bien, ni mal, ya tengo una tienda, soy una tendera que se va a París a comprar el género pensando en cosas bonitas.
No es que no piense, es que pienso rápido.
A golpe de corazonada que voy por el mundo.

¿Que pienso que puede ser buena idea nadar en el mar?
Pues me tiro al mar !!!!
Confío en dominar las olas, en que no me pique ninguna medusa y no toparme con ningún tiburón.
En caso de que así sea nadaré a toda velocidad hacia la orilla ...





sábado, 24 de septiembre de 2011

Transportándome


He descubierto el mundo subterráneo. Ahora viajo por debajo de la tierra. Ya sé que para alguno de los que me conocéis os resultará difícil de creer, pero un día me hago una foto para demostrarlo. Que por qué decidí convertirme en una rata de alcantarilla? Pensé que mejor eso que acabar con mis huesos en la cárcel por acumuladorademultassupermorosa (tiene razón mi padre, soy mucho más exagerada que él, y además me encanta dramatizar, cosa que él nunca hace, él sólo exagera).
Las multas se acumulan en mi haber, las de velocidad porque corro más de lo que marcan los límites, y los malditos roedores, perdón, los malditos radares, siempre me pillan, da igual que sea en el Paseo Camoens que en la autovía de Valladolid-Palencia, y las de aparcamiento, porque siempre se me pasa la hora de renovar el papelito de la ora y zas, día sí y día también, multa. La colección empezaba a tomar importancia, los de multauto o quitamultas correspondiente creo que sólo viven por y para mí y además mi coche, aunque es tan mío como mis botas Goolden Goose, no está a mi nombre (es lo que tienen los coches, que a diferencia de las botas tienen titular con nombre y apellidos al que le llegan las multas y le quitan los puntos), y creo que fue un martes de estos PepeSoto dijo, creo que hay que acabar con esto, o te buscas una plaza de garaje o te haces usuaria del tren de cercanías que en un pispás te deja en Recoletos, sin transbordo, y además puedes leer o escuchar música y vas tranquila y es genial porque es muy cómodo y tal y tal y así te dejarán de poner multas de una puñeterísima vez por todas por diosmartaesquenotedascuenta !!!
Y aquí me tenéis, mi claustrofobia superada, mis "meagobioesquemeagobio" se quedaron allí por los pasillos de un moderno hospital, ahora puedo ejercer de rata de alcantarilla sin problema. Me decidí por esta opción después de que mi hermano, que por esos días estaba de visita, adoptase su pose de hermano pequeño y me aconsejase con gesto firme el usar el transporte público, esta ciudad necesita respirar, hay que ahorrar energía, no se debe utilizar tanto el coche, será mucho más cómodo para ti, te evitarás los atascos, tendrás un rato para leer ... (frases que salían de la boca de un usuario de bicicleta que vive en una isla del Mediterráneo y que no supera los 90 kms hora cuando conduce porque no necesita ir más deprisa a ningún sitio).

Atención, tren con destino Príncipe Pío, vía 1, uf, el mío, aún tengo que ir atenta o me lío, me siento un poco rara en tren, aún no tengo la soltura ni la cara de aburrida de la mayoría de los pasajeros (espero no tenerla nunca).
De momento cargo con mi libro, pero no me concentro, algunas de las conversaciones de alrededor me enganchan. El otro día dos mujeres escuchaban a una tercera contar su historia de cómo le había costado inscribir a sus dos hijos en los cursos de natación del polideportivo de su barrio porque el horario que ella quería tenía lista de espera y claro, el otro horario le venía fatal, porque le quedaba como una hora muerta entre la clase del niño y la de la niña, pero al final (no me enteré cómo) lo consiguió, y estaba muy contenta, porque así, acababan la clase con media hora de diferencia y mientras secaba y vestía al pequeño salía la mayor, y si se daban prisa les daba tiempo a coger el circular. La merienda se la llevaba y la tomaban en el autobús, así cuando llegaban a casa, ya se ponían con los deberes y ella con la cena, porque con el otro horario le iba muy justo.
No os podéis imaginar lo que me alegro por la señora (la señora en cuestión debía de tener algunos años menos que yo, aunque sin afán de animarme a mi misma parecía bastante mayor que yo - debe de ser que pelearse por el mejor horario en el polideportivo municipal machaca más que los atascos del centro), las amigas sonreían automáticamente y decían "uy qué bien fulanita uy qué bien" (espero que las nuevas generaciones de españolitos sepan agradecer algún día los esfuerzos que hicieron madres y padres por el perfeccionamiento de su estilo mariposa, - cuadrar horarios en esta ciudad no siempre es fácil).

Aparcar tampoco es fácil, llevaba muchos años aparcando fácilmente en un garaje de la calle Espronceda, y ahora voy en tren para evitar que me pongan multas, para no contaminar, para ahorrar, para leer, para ... porque ya no estoy en Espronceda, porque todo cambia, afortunadamente las cosas cambian, evolucionan, y tengo la suerte de ir en tren con señoras que tienen la suerte de conseguir el horario que querían.

Próxima estación Recoletos.
Es la mía, no se me pase ...




lunes, 18 de julio de 2011

Vientos

Hace mucho tiempo que no escribo (en este blog) y no creo en la oportunidad de dar explicaciones de por qué o por qué no escribo o dejo de escribir (en este blog) ... en realidad "...a quién le importa lo que yo haga, a quién le importa lo que yo diga ..."
Este verano raro avanza, todo es raro, en la isla los vientos no acaban de cuadrar sus calendarios, juegan a despistarme, me levanto y me lleva un buen rato comprobar que sopla viento sur, porque a los que no somos viejos lobos de mar, sino simples marineros en prácticas, no nos resultan tan fáciles esas cosas, y tomamos decisiones, y resulta que avanza el día y sin previo aviso, el sur decide que se toma el resto de la jornada libre y despierta a su primo el norte, y entonces me descoloca, porque las olas se ponen en mi contra, y es difícil navegar así, pero a todo se aprende, hasta a jugar con los vientos y mareas, esquivar medusas, surfear olas que parecen enormes pero que se acercan y no lo son tanto ... pero lo bueno es que en la isla el sol siempre está ahí, animando día a día, y eso para los que, como yo, ahora funcionamos con energía solar mientras reparan nuestro sistema alternativo, pues es de agradecer.
Está siendo un verano raro, de la isla salté a la ciudad de la luz y volví ... voy de luz en luz, lo que allí sucedió se merece un blog novela, qué menos !
Y con el viento volví a la isla, donde Bruno cumplió un año más (y van nueve cumpleaños en la isla) y para celebrarlo mezcló baños diurnos y nocturnos, con carreras sin zapatos por aquí y por allí, vientos del norte y del sur, y mientras yo estuve en París, bañadores mojados y aires acondicionados varios, lo que todo en la coctelera dio como resultado el : "Gabriela te necesito". Bruno ha necesitado a Gabriela cuatro veces este verano, anginas, corte profundo en el pie, reacción alérgica y no me acuerdo de la cuarta, creo que queda claro, Gabriela es pediatra y tenemos la gran suerte de compartir vistas al mar Mediterráneo con ella y su familia, pero no porque sea pediatra obviamente, sino porque Gabriela es una gran mujer que sonríe mucho y da muy buen rollito. Es además la mamá de la princesa de los rizos de oro y del pequeño MaxiBoy, dos grandes personajes que van en bici a toda velocidad y mezclan idiomas en sus conversaciones provocando gran envidia en su audiencia. Gabriela es además un poco culpable de que haya vuelto a retomar esto de poner cosas por escrito (en este blog). Gracias Gabriela por esto, por lo otro, por aquello, por la pomada que le quitó el picor a Bruno, por lo demás ... en fin, que pronto volveremos (o volveré) a la isla, con viento norte o sur, da igual.

domingo, 1 de mayo de 2011

Cosas que me hacen sentir bien

Tirarme en el sofá y practicar el camuflaje
Escuchar la misma canción una y otra vez
Cantar y desafinar porque sí
Tocar la guitarra hasta que me duelen los dedos
Dormir entre canciones
Soñar en tecnicolor
Reírme de lo mal que lo hago
Reírme cuando consigo hacerlo mejor
Reírme en general
Las canciones bonitas
Las canciones tristes
Las buenas canciones
La música ...

jueves, 28 de abril de 2011

En la cresta de la ola


No puedo dormir. Hace escasos minutos soñaba con una noche de verano, pero me he despertado y no puedo regresar, en un lugar del norte me estarán esperando y ni siquiera puedo avisar porque, a pesar de que vivimos en la época de las comunicaciones, los sueños siguen incomunicados, fuera de cobertura.
Cuando no puedo dormir, pienso. Pero tengo varias formas de pensar. Está el estilo Il Pensatore de Rodin, me pongo la mano debajo de la barbilla y pienso algo profundo. También está el estilo "ukelele", se me pierde la mirada, suena la música y abandono el mundo terrenal. Y en tercer lugar está el estilo "pienso y me rayo o pienso y me rallo", si alguien me puede aclarar de una vez por todas mi eterna duda, se lo agradecería infinitamente, porque a día de hoy aún no sé si me rallo o me rayo, sé que rallo la corteza de un limón para hacer un bizcocho rico, y sé que caerán rayos y centellas sobre aquel que ose a burlarse de mi eterna duda, pero no sé si pensar a las cuatro de la mañana me raya o me ralla, ¡ya ves!. Y se lo preguntaría a los chicos de la Fundeu, pero es que pienso (sigo pensando) que la Fundeu está para que le preguntemos otro tipo de cosas, como por ejemplo si es correcto referirse a la mujer del jeque como jequesa, y para que nos solucione nuestras múltiples dudas sobre los gentilicios ... a ver, sí, listillos, el de Qatar, qatarí, ¿y el de Barhéin?, o ¿se dice Barháin?, bueno pues para ese tipo de cosas, entre muchas otras, pero no para llegar y decir "buenos días coleguitas estoy rallada o rayada yeaaap", me dirían quizá te encuentres agobiada, un poco superada por los acontecimientos ... pero no, cuando me da por pensar de esta manera, me rayo o me rallo, ya ves! ¿lo ves? rayllada parece que estoy.
El caso es que, rallyada o no, he decidido dar un empujón al blog, así no pienso y así esto avanza un poco.
En realidad lo que me apetecía era tocar la guitarra, pero no son horas. Escribir me ha parecido más adecuado.
Así que, aunque no pensaba contarlo, ya que me desperté de mi sueño y me puse a escribir, te (os) diré que últimamente vivo en un estado que quiere imitar a la felicidad ( nunca tendría la osadía de intentar ser feliz, pero sí algo parecido), para ello dejo fluir el tiempo sin pensar demasiado, acepto las cosas tal y como vienen, mis circunstancias tal y como son, e intento olvidar mis miedos (que son muchos). Soy consciente de que esto es una racha, que será breve y por eso la disfruto, sé que volverán las nubes grises y con ellas los miedos y sus ejércitos, pero mientras brille el sol disfrutaré de sus rayos (rayos !!!) sin centellas.
Ahora estoy surfeando en la cresta de la ola, pasó la ola y la pillé, la sensación esa no me la va a quitar nadie, ni cuando la ola muera y llegue a la orilla, ni cuando me pase una temporada sin pillar olas ...
y así con banda sonora de los Beach Boys y pensando en olas y verano y cosas bonitas ... me voy
... buenas noches /buenos días


martes, 19 de abril de 2011

Every day ...


Que conste que mi blog no está abandonado. Sé que hay mucha gente que abandona los blogs igual que a los cachorros cuando crecen y dejan de parecer peluches, pero mi blog no está abandonado, simplemente está en pausa, como yo.
Cuando yo estoy en pausa no es que no me pasen cosas, claro que me pasan cosas, y muchas, cosas que podría escribir en un blog, alguna de ellas divertidas, otras tristes, otras interesantes, otras graciosas, otras curiosas, otras increíbles, otras totalmente creíbles. Si mi blog parece abandonado en esta autopista virtual (cual perro que dejó de parecer gracioso es abandonado en una carretera secundaria) es porque mi estado pausa tiene mucho que ver con la pereza. Yo nunca abandonaría a mi blog, porque sé que él nunca lo haría.

Y no necesitaré más que este post para ponerme al día, y así os cuento que durante todo este tiempo me han pasado, entre muchas otras, todas estas cosas :

- tengo un sofá nuevo al que calificaría como diez grados por encima de lo realmente chulo, no parece un sofá de ciudad, parece un sofá de vivir cerca del mar ... y estoy muy contenta porque mi antiguo sofá en el que tantas horas he pasado viendo los Soprano, Lost, Six Feet Under, Sex in The City, Gilmore Girls, Friends, Mad Men ... vive ahora con mi buen amigo Pepito y no en un contenedor de objetos inútiles.
- durante este tiempo han aparecido en mi vida dos personas del pasado que me han hecho muy feliz, lo mejor de todo es que han venido para quedarse.
- durante este tiempo me he reencontrado con la guitarra, cada día aprendo con un gran profesor y las estrellas de California de Wilco son mi mantra
- durante este tiempo he adelgazado y quélevoyahacernopasanada (igual que se adelgaza se engorda)
- pero los médicos dicen que me ven "francamente bien" y que eso será un error de laboratorio, yo creo que los laboratorios no se confunden, pero "francamente me da igual"
- me duele la cabeza más, será la primavera
- durante este tiempo he conocido gente (me encantaría escribir la lista de nombres, pero no lo voy a hacer)
- durante este tiempo me han puesto muchas multas, y me han quitado 4 puntos
- he vuelto a comer japonés con asiduidad
- durante este tiempo he comprado muchas camisetas (alguna de ellas ni las he estrenado aún)
- ya he ido a la playa
- mis hijos incluso se han bañado en el mar, el agua estaba helada
- en este tiempo he hecho muchos planes, muchos
- sigo practicando yoga bikram
- sigo enganchada a spotify
- practicando idiomas
- sigo escasa de energías
- pero me sobra la ilusión
- aprovecho este post para decir todo lo que quiero a mi hermano

y ahora vuelvo al modo pausa


jueves, 3 de febrero de 2011

Una llamada saludable


Desde la popularización de la telefonía móvil, el teléfono fijo de mi casa ya sólo lo utilizo para hablar con mi madre y para recibir llamadas que no quiero recibir, llamadas de gente que me intenta vender lo que no quiero comprar, convencer de esto y de lo otro, engañar, confundir, regalar lo que no son regalos ... si tengo el teléfono a mano puedo llegar a ser amable, si me tengo que mover para cogerlo suelo resultar bastante seca y cortante, pero si la llamada me despierta de un apacible (o incluso tormentoso sueño) el pobre busto parlante al otro lado de la línea telefónica, que quizá esté en el Perú, puede llegar a sufrir graves daños morales.
Hoy he tenido una conversación con una señorita que llamaba en nombre de mi compañía aseguradora de salud. Preguntó por mí, era amable, vocalizaba, no me dolía nada, no me pilló durmiendo, así que escuché lo que tenía que decirme, más bien ofrecerme, que era un seguro de vida, enfermedad, hospitalización, invalidez y no sé cuántas más desgracias juntas por una cuota mensual que ella calificó de ridícula. Tras mi negativa a aceptar semejante ofertón se permitió la pequeña osadía de preguntarme cuáles eran los motivos que me llevaban a rechazar un chollo de esas características, y yo muy amablemente, y por no entrar en detalles y porque ya me empezaba a cansar de hablar por teléfono con una extraña que me contaba cosas que no me interesaban, le dije que no quería pensar en futuras enfermedades, posibles desgracias o en que un autobús me atropellase al cruzar una calle un miércoles cualquiera, quiero vivir el día a día, muchas gracias señorita. Pero la señorita no se rendía, veía en mí una mina de oro, o de salud mejor dicho (obviamente su ojo comercial estaba bastante distorsionado hoy) e insistió e insistió hasta que no me dejó más que dos opciones, o mandarla a tomar aire fresco, ¿es así como se dice mandarla a la mierda en plan fino?, o dejarle las cosas bien claritas, y ya que había empezado bien pues no iba a ser maleducada al final, así que respiré hondo y le dije, a ver señorita, hábleme de los periodos de carencia, hábleme de condiciones, hábleme de esto y lo otro, todo me lo resumió en "tendrá que contestar a cuatro preguntitas de nada sobre su salud", ¡bingo!, pero no hay problema porque son cuatro preguntitas de nada y no tienen importancia porque no tiene usted problemas de salud importantes,¿verdad?, ¡bingo!, pues mire usted señorita, que mala suerte (para mí), que sí, que algún problemilla de salud si que tengo en mi curriculum, pero bueno, no pasa nada dice usted, así que lo obviamos y me sigue usted informando, ¿verdad?.
No, no me siguió informando, ¿para qué?, ya le informé yo a ella, le informé de lo harta y decepcionada que estaba con mi seguro de salud, esa compañía para la que ella trabajaba, no sé con qué grado de implicación, ni me importa, esa compañía, que al igual que sus primas-hermanas de nombres similares y similares características, realizan esos anuncios para la TV tan bonitos, localizados en playas desiertas en invierno con abuelos y nietos vestidos con jerseys marineros a rayas y madres de melena rubia al viento, padres descalzos que lanzan a sus sonrientes bebés a las nubes, abuelas con el pelo color plata y piel morena y donde no falta, por supuesto, un golden retiever (o dos) ... "cuidamos de ti, por tu bienestar,blablablabla", qué bonito, la verdad es que son muy bonitos esos anuncios, a mí me encantan, pero bueno, también me gustan los anuncios de BMW "me gusta conducir" yeaaaaahhh ... todo es muy bonito para los seguros de salud mientras tu salud es buena, pero no enfermes, y si enfermas, no enfermes mucho, y si enfermas mucho, es mejor que no te tengan que hacer muchas pruebas, y si te tienen que hacer muchas pruebas, es mejor que estas no sean muy costosas, porque entonces las cosas dejan de ser bonitas, y todo empiezan a ser pegas. A ver señores de la aseguradora que se encarga de mi bienestar físico, se piensan ustedes que yo he me he levantado hoy y me he dicho a mi misma, ya que el sol no luce esta mañana creo que me voy a pasar por el hospital para que me pinchen aquí y allá y entonces analicen eso y lo otro ... ayyyy, o mejor, una prueba genética, hoy me apetece una prueba genética, o mejor aún voy a que me taladren la médula un rato ... no me vengan ustedes con la tontería esa de que ya me han hecho esa prueba dos veces, si mi médico me la pide una tercera vez será por algo, no me pongan de mal humor, estoy asustada y con el susto en el cuerpo ya tengo bastante. Señorita, su seguro de salud está genial si estás sano o poco enfermo. ¿Me quiere colgar ya? No, ahora me va a escuchar usted a mí. Estoy harta de atender llamadas como la suya, ahora me va a escuchar usted a mí, que es es lo que me está usted diciendo ¿que si no estoy satisfecha con el servicio me dé de bajajajajajajajaa? ja, no señorita, ahora precisamente no, ahora pagarán ustedes mis pruebas hasta que me muera, lo siento, no se desharán de mí tan fácilmente... blablabla ... bueno señorita creo que ya me he despachado a gusto, suerte con su próxima víctima, espero que esté sana, o simplemente resfriada.