jueves, 28 de abril de 2011

En la cresta de la ola


No puedo dormir. Hace escasos minutos soñaba con una noche de verano, pero me he despertado y no puedo regresar, en un lugar del norte me estarán esperando y ni siquiera puedo avisar porque, a pesar de que vivimos en la época de las comunicaciones, los sueños siguen incomunicados, fuera de cobertura.
Cuando no puedo dormir, pienso. Pero tengo varias formas de pensar. Está el estilo Il Pensatore de Rodin, me pongo la mano debajo de la barbilla y pienso algo profundo. También está el estilo "ukelele", se me pierde la mirada, suena la música y abandono el mundo terrenal. Y en tercer lugar está el estilo "pienso y me rayo o pienso y me rallo", si alguien me puede aclarar de una vez por todas mi eterna duda, se lo agradecería infinitamente, porque a día de hoy aún no sé si me rallo o me rayo, sé que rallo la corteza de un limón para hacer un bizcocho rico, y sé que caerán rayos y centellas sobre aquel que ose a burlarse de mi eterna duda, pero no sé si pensar a las cuatro de la mañana me raya o me ralla, ¡ya ves!. Y se lo preguntaría a los chicos de la Fundeu, pero es que pienso (sigo pensando) que la Fundeu está para que le preguntemos otro tipo de cosas, como por ejemplo si es correcto referirse a la mujer del jeque como jequesa, y para que nos solucione nuestras múltiples dudas sobre los gentilicios ... a ver, sí, listillos, el de Qatar, qatarí, ¿y el de Barhéin?, o ¿se dice Barháin?, bueno pues para ese tipo de cosas, entre muchas otras, pero no para llegar y decir "buenos días coleguitas estoy rallada o rayada yeaaap", me dirían quizá te encuentres agobiada, un poco superada por los acontecimientos ... pero no, cuando me da por pensar de esta manera, me rayo o me rallo, ya ves! ¿lo ves? rayllada parece que estoy.
El caso es que, rallyada o no, he decidido dar un empujón al blog, así no pienso y así esto avanza un poco.
En realidad lo que me apetecía era tocar la guitarra, pero no son horas. Escribir me ha parecido más adecuado.
Así que, aunque no pensaba contarlo, ya que me desperté de mi sueño y me puse a escribir, te (os) diré que últimamente vivo en un estado que quiere imitar a la felicidad ( nunca tendría la osadía de intentar ser feliz, pero sí algo parecido), para ello dejo fluir el tiempo sin pensar demasiado, acepto las cosas tal y como vienen, mis circunstancias tal y como son, e intento olvidar mis miedos (que son muchos). Soy consciente de que esto es una racha, que será breve y por eso la disfruto, sé que volverán las nubes grises y con ellas los miedos y sus ejércitos, pero mientras brille el sol disfrutaré de sus rayos (rayos !!!) sin centellas.
Ahora estoy surfeando en la cresta de la ola, pasó la ola y la pillé, la sensación esa no me la va a quitar nadie, ni cuando la ola muera y llegue a la orilla, ni cuando me pase una temporada sin pillar olas ...
y así con banda sonora de los Beach Boys y pensando en olas y verano y cosas bonitas ... me voy
... buenas noches /buenos días


martes, 19 de abril de 2011

Every day ...


Que conste que mi blog no está abandonado. Sé que hay mucha gente que abandona los blogs igual que a los cachorros cuando crecen y dejan de parecer peluches, pero mi blog no está abandonado, simplemente está en pausa, como yo.
Cuando yo estoy en pausa no es que no me pasen cosas, claro que me pasan cosas, y muchas, cosas que podría escribir en un blog, alguna de ellas divertidas, otras tristes, otras interesantes, otras graciosas, otras curiosas, otras increíbles, otras totalmente creíbles. Si mi blog parece abandonado en esta autopista virtual (cual perro que dejó de parecer gracioso es abandonado en una carretera secundaria) es porque mi estado pausa tiene mucho que ver con la pereza. Yo nunca abandonaría a mi blog, porque sé que él nunca lo haría.

Y no necesitaré más que este post para ponerme al día, y así os cuento que durante todo este tiempo me han pasado, entre muchas otras, todas estas cosas :

- tengo un sofá nuevo al que calificaría como diez grados por encima de lo realmente chulo, no parece un sofá de ciudad, parece un sofá de vivir cerca del mar ... y estoy muy contenta porque mi antiguo sofá en el que tantas horas he pasado viendo los Soprano, Lost, Six Feet Under, Sex in The City, Gilmore Girls, Friends, Mad Men ... vive ahora con mi buen amigo Pepito y no en un contenedor de objetos inútiles.
- durante este tiempo han aparecido en mi vida dos personas del pasado que me han hecho muy feliz, lo mejor de todo es que han venido para quedarse.
- durante este tiempo me he reencontrado con la guitarra, cada día aprendo con un gran profesor y las estrellas de California de Wilco son mi mantra
- durante este tiempo he adelgazado y quélevoyahacernopasanada (igual que se adelgaza se engorda)
- pero los médicos dicen que me ven "francamente bien" y que eso será un error de laboratorio, yo creo que los laboratorios no se confunden, pero "francamente me da igual"
- me duele la cabeza más, será la primavera
- durante este tiempo he conocido gente (me encantaría escribir la lista de nombres, pero no lo voy a hacer)
- durante este tiempo me han puesto muchas multas, y me han quitado 4 puntos
- he vuelto a comer japonés con asiduidad
- durante este tiempo he comprado muchas camisetas (alguna de ellas ni las he estrenado aún)
- ya he ido a la playa
- mis hijos incluso se han bañado en el mar, el agua estaba helada
- en este tiempo he hecho muchos planes, muchos
- sigo practicando yoga bikram
- sigo enganchada a spotify
- practicando idiomas
- sigo escasa de energías
- pero me sobra la ilusión
- aprovecho este post para decir todo lo que quiero a mi hermano

y ahora vuelvo al modo pausa


jueves, 3 de febrero de 2011

Una llamada saludable


Desde la popularización de la telefonía móvil, el teléfono fijo de mi casa ya sólo lo utilizo para hablar con mi madre y para recibir llamadas que no quiero recibir, llamadas de gente que me intenta vender lo que no quiero comprar, convencer de esto y de lo otro, engañar, confundir, regalar lo que no son regalos ... si tengo el teléfono a mano puedo llegar a ser amable, si me tengo que mover para cogerlo suelo resultar bastante seca y cortante, pero si la llamada me despierta de un apacible (o incluso tormentoso sueño) el pobre busto parlante al otro lado de la línea telefónica, que quizá esté en el Perú, puede llegar a sufrir graves daños morales.
Hoy he tenido una conversación con una señorita que llamaba en nombre de mi compañía aseguradora de salud. Preguntó por mí, era amable, vocalizaba, no me dolía nada, no me pilló durmiendo, así que escuché lo que tenía que decirme, más bien ofrecerme, que era un seguro de vida, enfermedad, hospitalización, invalidez y no sé cuántas más desgracias juntas por una cuota mensual que ella calificó de ridícula. Tras mi negativa a aceptar semejante ofertón se permitió la pequeña osadía de preguntarme cuáles eran los motivos que me llevaban a rechazar un chollo de esas características, y yo muy amablemente, y por no entrar en detalles y porque ya me empezaba a cansar de hablar por teléfono con una extraña que me contaba cosas que no me interesaban, le dije que no quería pensar en futuras enfermedades, posibles desgracias o en que un autobús me atropellase al cruzar una calle un miércoles cualquiera, quiero vivir el día a día, muchas gracias señorita. Pero la señorita no se rendía, veía en mí una mina de oro, o de salud mejor dicho (obviamente su ojo comercial estaba bastante distorsionado hoy) e insistió e insistió hasta que no me dejó más que dos opciones, o mandarla a tomar aire fresco, ¿es así como se dice mandarla a la mierda en plan fino?, o dejarle las cosas bien claritas, y ya que había empezado bien pues no iba a ser maleducada al final, así que respiré hondo y le dije, a ver señorita, hábleme de los periodos de carencia, hábleme de condiciones, hábleme de esto y lo otro, todo me lo resumió en "tendrá que contestar a cuatro preguntitas de nada sobre su salud", ¡bingo!, pero no hay problema porque son cuatro preguntitas de nada y no tienen importancia porque no tiene usted problemas de salud importantes,¿verdad?, ¡bingo!, pues mire usted señorita, que mala suerte (para mí), que sí, que algún problemilla de salud si que tengo en mi curriculum, pero bueno, no pasa nada dice usted, así que lo obviamos y me sigue usted informando, ¿verdad?.
No, no me siguió informando, ¿para qué?, ya le informé yo a ella, le informé de lo harta y decepcionada que estaba con mi seguro de salud, esa compañía para la que ella trabajaba, no sé con qué grado de implicación, ni me importa, esa compañía, que al igual que sus primas-hermanas de nombres similares y similares características, realizan esos anuncios para la TV tan bonitos, localizados en playas desiertas en invierno con abuelos y nietos vestidos con jerseys marineros a rayas y madres de melena rubia al viento, padres descalzos que lanzan a sus sonrientes bebés a las nubes, abuelas con el pelo color plata y piel morena y donde no falta, por supuesto, un golden retiever (o dos) ... "cuidamos de ti, por tu bienestar,blablablabla", qué bonito, la verdad es que son muy bonitos esos anuncios, a mí me encantan, pero bueno, también me gustan los anuncios de BMW "me gusta conducir" yeaaaaahhh ... todo es muy bonito para los seguros de salud mientras tu salud es buena, pero no enfermes, y si enfermas, no enfermes mucho, y si enfermas mucho, es mejor que no te tengan que hacer muchas pruebas, y si te tienen que hacer muchas pruebas, es mejor que estas no sean muy costosas, porque entonces las cosas dejan de ser bonitas, y todo empiezan a ser pegas. A ver señores de la aseguradora que se encarga de mi bienestar físico, se piensan ustedes que yo he me he levantado hoy y me he dicho a mi misma, ya que el sol no luce esta mañana creo que me voy a pasar por el hospital para que me pinchen aquí y allá y entonces analicen eso y lo otro ... ayyyy, o mejor, una prueba genética, hoy me apetece una prueba genética, o mejor aún voy a que me taladren la médula un rato ... no me vengan ustedes con la tontería esa de que ya me han hecho esa prueba dos veces, si mi médico me la pide una tercera vez será por algo, no me pongan de mal humor, estoy asustada y con el susto en el cuerpo ya tengo bastante. Señorita, su seguro de salud está genial si estás sano o poco enfermo. ¿Me quiere colgar ya? No, ahora me va a escuchar usted a mí. Estoy harta de atender llamadas como la suya, ahora me va a escuchar usted a mí, que es es lo que me está usted diciendo ¿que si no estoy satisfecha con el servicio me dé de bajajajajajajajaa? ja, no señorita, ahora precisamente no, ahora pagarán ustedes mis pruebas hasta que me muera, lo siento, no se desharán de mí tan fácilmente... blablabla ... bueno señorita creo que ya me he despachado a gusto, suerte con su próxima víctima, espero que esté sana, o simplemente resfriada.

jueves, 20 de enero de 2011

Compruebe su turno

Últimamente me he convertido, involuntariamente, en un animal nocturno. Dicho así parece que me pase la noche de garito en garito y de fiesta en fiesta, pero no es el caso, el caso es que me paso la noche escuchando música, leyendo a ratos cortos, porque me falta concentración para leer a ratos largos, y pensando. Anoche mientras pensaba se me cruzó una imagen en la mente y me acordé de que un día de estos me tocaba cita en la consulta de hematología, he llegado a tal punto de pasotismo que a veces ni apunto las citas con los médicos, y ésta era una de esas ocasiones, pero tenía el presentimiento de que estaba muy cerca el día. Tengo una amiga que me dice que eso es buena señal, que eso significa que no les necesito, pero no es verdad, si que les necesito, son simples despistes, dejadez, son "ya lo apuntare, y no lo apunto", claro que les necesito.
Noche casi en blanco. Es culpa de las pastillas. Todo lo que me pasa es culpa de las pastillas. No duermo por culpa de las pastillas, no como por culpa de las pastillas, me gasto demasiado dinero en la FNAC por culpa de las pastillas, tengo frío por culpa de las pastillas, las botas no me caben en el vestidor ni las camisetas en los cajones por culpa de las pastillas, si a ti te ha pasado algo parecido últimamente puede que sea por culpa de mis pastillas, ¡quién sabe!.
Me dispongo a descansar esta mañana después de embarcar a mis hijos rumbo al cole no sin antes despejar la incógnita "consulta hematología" llamando al hospital, cuando una amable señorita me informa de que en tres horas tendrá lugar el evento

Así que en tres horas he tenido que abandonar mi edredón y todo lo que ello significa y desplazarme a toda velocidad para ser vampirizada (compruebe su turno), analizada, interpretada e informada del estado de mi sangre. Y no seré yo la repelente paciente que sepa más que mi médico, pero es que no me quedo tranquila con el habitual "te veo estupenda", no me gusta ese "te veo estupenda" porque "no estoy estupenda" si estuviese estupenda no estaría allí, estaría en otro sitio. Puede que esté estupenda si me comparas con tu anterior paciente, o con tu próximo paciente, o con tus pacientes de planta, pero no estoy estupenda. Para empezar estoy débil, porque no como, para seguir, estoy dolorida, porque me mata la cabeza, además mis plaquetas están locas, ¿lo ves? ¡ahora excesivamente bajas ! el otro día ¡excesivamente altas ! y además, aunque no me lo digas, ya me he dado cuenta de que tengo los linfocitos fuera del rango, ya me he dado cuenta de que están altos, y sé lo que eso significa, sí ya sé que me lo digo yo todo, ya sé que no es momento para preocuparse, pero sé lo que eso significa, bahhhh, ya sé que hay que esperar, lo sé todo, soy una listilla que te pasas, jaaaa, lo sé, se que es mejor ser ignorante, pero ... vale, nos quedamos con que estoy estupenda, se me ve guapísima, y muy mona, sí, ¿la falda? la compré en las rebajas, "American Vintage" una pasada, ¿verdad?, sí, en una tienda del Sexta Avenida, sí, que ¿qué leo? ahhh "Juliet, Naked", de Nick Horbny, está muy bien, mola, me gusta mucho cómo escribe este tipo, y aquí siempre saco tiempo para la lectura jajajaja, aunque hoy no he tenido que esperar mucho jajajaja, pues sí, bueno, nos vemos pronto, vale, muchas gracias por todo (amplia sonrisa) ...
"malditos linfocitos" ...

lunes, 10 de enero de 2011

Marta-sin-propósitos

Primer lunes de enero sin luces de colores y sin sobredosis de azúcar, mochilas a la espalda, rutina en ruta escolar y laboral, mi primera llamada es para el técnico de Siemens, pensé que tendría acento alemán, pero suena como de Castilla La Mancha, mi segunda llamada es para Irene, Irene es enfermera y además de pinchar, curar y esas cosas también lleva la agenda de uno de mis muchos médicos, empiezo la gira de enero, empieza mi 2011.
Mi año nuevo es un año sin propósitos.
Porque ...

no voy a hacer más deporte (ni menos)
no me voy a apuntar a ningún gimnasio
no voy a aprender inglés (quien dice inglés dice ruso)
no voy a adelgazar (quien dice adelgazar dice engordar)
no voy a leer más (ni menos)
no voy a dejar de fumar (ja)
no voy a gastar menos (salvo razones de fuerza mayor)
no voy a tomar menos café
ni menos drogas (ojalá)
ni menos sol (40)
no voy a estar más tiempo con mis hijos (estoy el máximo disponible)
ni voy a dedicar más tiempo a mis amigos (dedico todo el que puedo)
no voy a ir a más conciertos (jua)
no voy a ser mejor hija
ni mejor madre
ni mejor hermana
ni mejor pareja
ni mejor amiga
ni mejor vecina
no voy a conducir de otra manera (ja)
no pienso renunciar a ciertas cosas (porque no)

y por supuesto ...

no voy a ser más feliz, porque ya soy suficientemente feliz y no quiero ser más feliz
ni más alta
ni más lista
ni más ...

firmado : la eterna inconformista siempre en búsqueda de no se sabe muy bien qué


viernes, 31 de diciembre de 2010

Bye Bye 2010


Fin de año, nochevieja, uvas, fiesta, cotillón, campanadas, confeti, fuegos artificiales, ¿que más?, da igual, me da igual, todo esto no va conmigo, soy el grinch en navidad y me agobio en nochevieja, una joyita, vaya.
Pero no me gusta que me metan presión, y las campanadas me presionan, y la uvas ni te cuento, no me da tiempo, yo que tardo un capítulo de "Mad Men" en tomarme un zumo de naranja (aún sabiendo que las vitaminas de los zumos de naranja se van "quién sabe dónde"), y la trilogía de "El Padrino" se me queda corta para acabarme un café largo, pues entenderás que las campanadas se me hagan un poco cuesta arriba, y lo lógico sería pasar de las campanadas, pero no, soy tan boba que intento seguir esa absurda tradición porque lo llevo haciendo desde que tengo uso de razón y no veo el momento oportuno de dejar de hacerlo, y no solo eso, sino que además de eso me como las uvas de mi padre (esté conmigo o no) que pasa de esa tradición, no vayan a caer sobre él rayos y centellas, ¡siempre que yo lo pueda evitar comiendo unas uvas! ... y también me comía las de mi hermano cuando estábamos juntos, porque mi hermano era muy pasota con las uvas, y a la tercera tiraba la toalla, y también me comía las de mi madre, que aunque le gustan mucho las uvas, decía "más tarde las como", y a mí "más tarde" no me parecía adecuado, así que ahí me tienes a mí, empleando la primera hora del nuevo año en comer uvas, una fruta que no me hace nada de gracia, por cierto. Ahora puedes decir en voz alta eso que estabas pensando mientras yo escribía : "eres tonta de remate" (esta es la versión fina - tu en tu casa puedes decir lo que te dé la gana).

No me gusta la Nochevieja, porque en otras ocasiones (muchas) he tenido que trabajar. Bueno, esas no han sido ni las peores, al menos me ahorraba toda la parafernalia de las uvas, porque mis compañeros se comían religiosamente cada unos las suyas, y si no allá ellos, yo no podía estar a todo, al trabajo y a las uvas de los demás, si caían rayos y centellas sobre ellos ... (yo no soy una superheroína comeuvas)

No me gusta la Nochevieja, época de mucho trabajo, resúmenes y recopilaciones, y lo mejor de y lo peor de ..., nadie sabe el enorme trabajo que lleva eso para un minuto de ...

No me gusta la Nochevieja, parece que te obliga a hacer propósito de ... y yo no tengo ganas de hacer propósitos de nada.

He dicho que mi plan perfecto en Nochevieja pasa por una cama? lejos de un cotillón, más lejos aún de una triste conga (joooo, qué tristeza me dan las congas), lejos de la música festiva, lejos de la alegría colectiva ... lo sé la triste soy yo ... pero yo celebro las cosas los martes 16, o los jueves 20, o los sábados 2, no sé, cuando me apetece, y bailo lo que me apetece, cuando me apetece y con quien me apetece, vestida como me apetece, soy así, ¿triste? pues triste ... ¿rara? pues rara ...

PD. si alguien necesita que esta noche coma su ración de uvas para evitar que sobre él/ella caigan rayos y centellas en 2011 se puede poner en contacto conmigo en martamaine@hotmail.com

PD (2). gracias a todos los que habéis colaborado a que este año que se acaba haya sido otro buen año más (para mí todos los años son buenos)

PD (3). Mi más calurosa bienvenida a las nuevas personas que han llegado a mi vida en 2010, especialmente a ti, y a ti, y a ti, y a ti, y ...

PD (4). Algún día escribiré desde un lugar donde en nochevieja no haya uvas ni relojes.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Fum, Fum, Fum


Se impone hablar de la Navidad.
En realidad nadie me obliga, pero es 24 de diciembre, los peces beben que te beben en el Manzanares, las campanas unas sobre otras, el paritorio está preparado, la mesa casi puesta, así que tampoco pasa nada si hablamos un poco de la Navidad, por eso de estar al día y ya está.
Pues sí que he elegido yo un tema difícil, por muy fácil que parezca y por muy 24 del doce que sea, porque aunque yo sea un poco grinch, tampoco es que me guste ir aireándolo por ahí, al fin y al cabo el grinch es un tipo verde y feo, y me tengo que remontar tanto en la memoria para recordar la navidad-navidad-dulcenavidad ... esa era la navidad de mi más tierna infancia, es decir hace ya tantos años, concretamente el día que nos daban las vacaciones en el cole, nos poníamos las katiuskas y nos íbamos a coger musgo, piedras y ramas para poner el nacimiento, gran obra de arte que ocupaba gran parte del salón de mi casa, esa era la gran obra de mi madre, tanto en tamaño como en originalidad, era una pasada de nacimiento, kilos y kilos de musgo y figuras de todos los tamaños, patos más grandes que los pastores, pastores sin cabeza, ovejas descarriadas, un San José del mismo tamaño que la mula tumbada, el niño Jesús más grande que todos ellos, la casa del tamaño de Baltasar, a quien siempre colocábamos en la repisa de la chimenea junto a sus compañeros y les movíamos un poco cada día, pero con el tiempo, y a medida que se fueron rompiendo cabezas y perdiendo figuritas y mi madre fue reduciendo las dimensiones de aquel pueblo llamado Belén, la Navidad fue perdiendo sentido poco a poco, hasta que lo perdió casi completamente. Sin embargo, de repente me vi otra vez (en Navidad) con dos personitas que sólo ven en tecnicolor y, como aquí no hay musgo, un día hace unos años me fui a Habitat y compré un montón de adornos navideños y luces que yo pensé que podían llegar a un acuerdo entre el color y el buen gusto, y cada año los saco de unas cajas grises. Y mis hijos se emocionan tanto como nosotros lo hacíamos con el hermoso nacimiento de mi madre (siempre pensábamos por qué en nuestro nacimiento no había palmeras y desiertos como en los de los demás, mi madre decía que era la versión montañesa del belén, que el musgo daba mucho frescor ...).

No me gusta la Navidad.
El problema no es que no me guste la Navidad, hay cantidad de gente a quien le saca de quicio. Pero hablo por mí. Yo no puedo evitar ponerme nerviosa en los grandes almacenes por estas fechas, no me gustan las felicitaciones y los vacíos deseos de paz y de yo qué sé, por no hablar de las cenas de empresa, no tengo palabras para esas cenas de fraternidad, no felicito la Navidad porque no me sale del corazón, y no sé hacer cosas que no me salen del corazón, sólo respondo amablemente a las felicitaciones de cajeras de supermercado, dependientas, taxistas, no sé, qué culpa tienen ellos de que yo sea así, por lo que sonrío mucho y digo "felices fiestas" o "igualmente", no me gustan los villancicos en español, me dan tristeza el tamborilero, la chocolatera, la virgen que se peina ... pero soy tan boba que soporto a Santa Claus viniendo a la ciudad si lo canta Bing Crosby o al simple de frosty el muñeco de nieve en la voz de Willie Nelson o yo que sé, unas tontas navidades blancas con el vozarrón de Sinatra, me da la impresión de que no van conmigo, de que fueron creados para otro mundo, un mundo de pelis al que no pertenezco ... y por mí, que suenen !
El otro día paseando por la Gran Vía, esquivando música, gente con bolsas y lo que es peor gente con cuernos de reno, gorros de santa claus, gorros con luces, gorros de elfos, gorros con trenzas postizas (yo llevaba un gorro para el frío que sin darme cuenta me quité y guardé en el bolso), bueno pues eso que iba por Gran Vía esquivando de todo, en realidad, y de repente me dio por pensar que se me iba a caer una bola enorme de esas en la cabeza y me iba a aplastar, y me agobié. Hice todo lo que tenia que hacer, que era poco, o mucho, depende de como se mire, porque intentar llegar a la Fnac una tarde de viernes en esas fechas puede resultar complicado, y cuando lo conseguí me di cuenta que la Navidad no está hecha para mí, porque me empezó a dar pena de todo, de la gente que había, de lo que compraba la gente, de sus caras, de todo, empezó a salir a flote mi tara, sí, cuando me empieza a dar pena de las cosas que no deben de dar pena buffff, malo ! porque sí, la Navidad, esa época alegre, me da tristeza, pero no me da pena de la gente que sufre, nooooo, no me dan pena de los enfermos, nooooo, ni de los que lo pasan mal, noooo, qué tontería, esos lo pasan mal todo el año, sería ridículo que me dieran pena en Navidad, qué bobada, me da pena de la gente que se pone cuernos de renos, es decir, de los que se lo pasan pipa, ya ves tú, conclusión : tengo una tara. No me gustan las luces, ni las melodías, ni el buen rollito, y además ahora ni siquiera me puedo beber un buen champagne para celebrar que no me gusta la Navidad.
Sin embargo, como en mi familia somos de lo más familiar y nos queremos mucho, pues celebramos la Navidad y como manda la tradición nos reunimos anualmente en torno a una mesas un poco alternativa, por llamarla de alguna manera, también podría calificarse de pintoresca, peculiar, rara, personalizada ... y aquí estamos, este año en Madrid (por motivos de agenda), pasándolo tan bien como en cualquier otra época del año, unos llegaron en avión y sin maleta, otros en tren (en Renfe no se pierden las maletas), esperas, abrazos, risas ...
Pasé un buen rato en el aeropuerto esperando la maleta que aún no ha llegado, esperando vivir un Love Actually a la madrileña, y bahhh, me sobraron los dedos de una mano para contar situaciones de película y uno de ellos, además, fue el recibimiento de mis hijos a mi hermano.
La Navidad es para las pelis de sobremesa. Así que todos al sofá a disfrutar de "Que bello es vivir", un maestro ese Frank Capra, haciendo cine, claro.



miércoles, 24 de noviembre de 2010

Cosas de coches y otras cosas



No te lo vas a creer pero son las diez de la mañana y estoy escribiendo en el coche de Pepe, bueno por llamarlo de alguna manera, porque aquí las cosas no son de nadie, todo es

de todos y nada es de nadie, y los coches también, aunque este es el coche de Pepe, de alguna manera hay que llamarlo, aunque también me podía haber referido a él como el maldito coche negro que esta mañana ha amanecido sin batería y me ha hecho la puñeta. Y no quiero echar culpas a nadie, pero yo hoy tenía planes, sí, tenía planeado pasar unas cuantas horas de mi mañana charlando con mi edredón, mi cuerpo hoy no se encuentra del todo bien, mi cabeza se encuentra un poco peor que mi cuerpo, mañana me toca revisión y hoy necesitaba una jornada de reflexión que si no ejercía por la mañana, ya no ejercería (es decir, ya no ejerceré).

Salgo a acompañar a mis hijos al autobús del colé y me encuentro a Pepe maldiciendo junto al coche que no arranca, pues vaya. "Necesitarás el tuyo, pues claro, vivimos en el más allá, ¿no recuerdas? ¡exagerada!, son 10 km del centro, lo sé, siempre tuve tendencia a la exageración, ¿y qué?, por la tarde me convierto en sij neoyorquino aunque mi coche no sea amarillo, shit, el transporte público no me viene bien hoy, tengo un curso de nosequé en nosedónde, he quedado connosequién hace nosecuántosminutos, vaya creo que me estás pidiendo que te lleve a Madrid, sí, mientras llevo a los niños tú sigue haciendo el boca a boca a tu maravilloso coche, quien sabe ..., cuando vuelva te llevo, madre mía que frio hace hoy, corred corred que se hace tarde, mamá ¿la tierra da vueltas alrededor del sol?, si hijo, ¿muy deprisa? pues yo qué sé hijo, corre, no arrastres la mochila, pues los fines de semana creo que si las da my deprisa, pasan muy rápido, hala pues tú como la tierra los fines de semana, corre, que perdemos el bus, Catalina, los gorros son para la cabeza, las aceras para caminar, cuidado, (extracto de una desordenada conversación a tres grados un miércoles de noviembre en las afueras de la capital del reino).

Y de esa manera me encuentro metida en un atasco de mañana como antes de que mi vida dejase de ser como antes, y de esa manera me reencuentro con mi ex colegas los listillos que maniobran entre carriles, y de esa manera me entran ganas de vomitar, pero como no he desayunado paso de vomitar y me concentro en las interesantes conversaciones de Pepe con encargados de talleres varios, señoritas que atienden el teléfono en la aseguradora que se asegura de que estemos seguros y que hace esos anuncios publicitarios tan odiosos, y cómo no, con las horribles maquinas parlantes esas de si quiere hablar con x marque 1, si quiere hablar con y marque 2, si quiere asesinarme marque 3, desde aquí reivindico el derecho a que atiendan tus llamadas personas humanas de carne y hueso y corazón que late(a poder ser amables), y ya puestos vuelvo a decir que estoy en contra de la extinción de la figura del gasolinero de toda la vida en las estaciones de servicio.

Pero afortunadamente estoy metida en un atasco con billete de ida y vuelta, porque minutos después circulo en dirección contraria, justo como a mí me gusta, a contracorriente, volviendo cuando los demás van, escuchando mi radio, en mi poco común equipo de música, lo sé soy un poco friki, y puestos a reivindicar, desde aquí pido que no se olvide a la pobre cinta de radiocassette de toda la vida, yo tengo uno de esos en mi coche, eso sí con autoreverse, no te vayas a pensar, y además estoy en contra de la extinción de los expositores de venta de cassettes en las gasolineras.



Y aquí estoy de vuelta en casa, después de que un amable chico mecánico de formación haya conseguido arrancar el coche, haciendo tiempo para que la batería se recargue, sentada en el coche tomando un café calentito en mi termovaso Dean & Deluca (toda una institución) y aprovechando para escribir, mira tú qué cosas, bueno cosas cotidianas, coches que se estropean, bajas temperaturas, coches atascados, cafés en termovasos, la vida misma, creo que ya he he esperado bastante, esta batería tiene que estar en plena forma. Problema solucionado de momento.



Dos horas más tarde.

Me duermo. No era cierto, el problema no estaba solucionado. Tras varias gestiones realizadas por mi misma el coche viaja en una grúa conducida por un chico con barba que antes de partir me ha dado un consejo, no sabría reproducirlo literalmente, pero creo que me he quedado con la idea, tenía que ver con la tristeza y con la felicidad, y tiene gracia hablar con un conductor de grúa sobre la tristeza y la felicidad, pero no me preguntes cómo surgió la conversación, él parecía feliz con su grúa .... bueno el coche al taller, yo me duermo, esta noche casi no he dormido, entre mi dolor de cabeza, la tos de Catalina y mis pensamientos versión tetris me he hecho un lío de noche, al final me he decidido por la música y me he enchufado en vena mi último descubrimiento, bueno no es mío, me lo han descubierto, me lo han regalado, es una canción que dura 25 minutos, es una canción letanía que me sirve para evadirme, para irme, para volar, para flotar, me pierdo y no me encuentro, ni falta que me hace, y lo siento mucho, no la pienso compartir con nadie, mira que me gusta compartir canciones con todos, pero esta no, no quiero hacerlo, no me apetece ... es mi canción de 25 minutos, la que utilizo para calmar mis pensamientos versión tetris o para disfrutar porque sí, porque me gusta volar.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Días de hospital


Tardé un buen rato en darme cuenta de que el molesto pitido era una interpretación libre del sonido de mi corazón que un máquina enganchada con un cable a mi dedo índice derecho reproducía insistentemente. Al final abrí los ojos y vi a varias personas borrosas, entre ellas estaba dios, vestido de verde con bata blanca y número de colegiado, ver a dios siempre me tranquiliza, que me hable me calma, y que me diga que todo está bien ya ni te cuento, eso fue lo que me dijo, eso y que descansara un rato, o que me fuera espabilando no recuerdo bien, el caso es que le sonreí, volví a cerrar los ojos y arrullada por la versión máquina de mi corazón intenté volver al estado del que venía, vale, lo reconozco, soy una yanqui al más puro estilo Lampreave en "Bajarse al Moro", pero si pudiese atrapar esos segundos que transcurren entre 'el me enchufan y el ya me he dormido', sería feliz ... qué le voy a hacer. Sin embargo, creo que de lo que se trataba era de que me fuera poniendo las pilas poco a poco, tenía la garganta anestesiada, no podía tragar saliva, me empezaba a doler la cabeza, el oxígeno me molestaba, la luz del techo era demasiado intensa, el pitido me estaba rallando, ya vale, me quiero ir, de repente me entraron unas ganas tremendas de hacer como en las películas, arrancarme cables y tubos y salir corriendo por los pasillos, lo he pensado tantas veces, molaría mucho hacer eso, y reproducir la carrera en cámara lenta, mientras esquivas camillas y camilleros, pero para hacerlo hay que tener fuerzas, vale ayer las tenía, más o menos, otras veces no, pero ayer sí, hay que ser un poco peliculero, venga, yo lo soy, y por último hay que quitarse una aguja enorme de la vena ayyyyy, noooo, que venga una enfermera y me quite esto del brazo por diosssss, y hablando de dios, dios está contento porque vamos controlando todas estas cosas raras que me pasaron por dentro, ahí se encuentran en stand by ... me dio una foto chulísima de cómo soy yo por dentro ...

Vámonos corriendo de aquí, hace sol, se acabó el hospital por hoy, vamos a tomar un café a una pastelería que huela a bizcocho de manzana con canela, necesito que mi cerebro absorba otro olor, luego iré a abrazar a mis hijos que huelen a mar (creo que es de tanto ver Bob Esponja).

Unas horas después deshago el camino al hospital con Cata y su dedo roto, banda sonora de 'ayes' de todo tipo, lagrimas, gritos y quejas más que justificadas, la puerta del coche ha machacado vilmente el índice izquierdo de su mano, zaassss, se acabó la guitarra por un tiempo, buaaaaaa.
Mientras, yo la consuelo y trato de explicarle que el hospital es un sitio que no le tiene que dar miedo ni mucho menos, todo lo contrario, es un sitio donde afortunadamente te ayudan, te curan y eso ...


lunes, 25 de octubre de 2010

Otro día más ...

Lunes de octubre. Ya pasó mi cumpleaños, fue otro lunes de octubre, soleado para variar, mis últimos cumpleaños suelen ser soleados, antes no lo eran. Mis cumpleaños ahora me dan igual, antes no me daban igual. El paso del tiempo se acumula en mi carnet de identidad, por cierto, he perdido mi DNI, no lo encuentro, y tampoco encuentro el momento para ir a hacerme uno nuevo, así que voy por la vida a golpe de carnet de conducir, tampoco tengo tarjeta de débito, un tonto error en un gasto no reconocido y por mi misma efectuado me llevó a anularla presa del pánico y aún no me la han devuelto, así que voy por la vida a golpe de tarjeta de crédito, y ya que cuento todo esto queaquienleimportayavestú podría dedicar la mañana de hoy lunes a poner en orden el tema este de tarjetas y documentos, pero no, no lo voy a hacer ... porque hoy lunes por la mañana lo que menos me preocupan son mis documentos.
Hoy lunes me preocupa, en primer lugar, mi maldito dolor de cabeza. No quería decir maldito, perdón, me he propuesto no maldecir a mis dolores, son míos, forman parte de mí y estoy aprendiendo a aceptarlos igual que al resto, en realidad son primos hermanos de la cicatriz y a la cicatriz la adoro, también es verdad que ella ya no me molesta, pero tengo fe en que algún día headache sólo sea un recuerdo en mi cabeza, así que una vez que me haya ocupado de headache, (suena bien así ¿verdad?) a base de un buen cocktail químico dormiré un rato, este fin de semana ha sido tan estupendo que estoy en números rojos con mi cuerpo en lo que a energía se refiere. Este fin de semana ha sido un buen fin de semana musical. El viernes Catalina y yo, con chupas de cuero, botas viejas y camisetas de John Boy, compartimos con los estupendos Love of Lesbian una noche de música, escenario y camerinos, sólo decir que los ojos de Cata estuvieron muy muy abiertos toda la noche, eso significa que flipó mucho mucho ... fue una noche divertida. No tan especial fue la noche del sábado, pero gran concierto fue el que ofreció Sidonie en la Riviera, y es que me gusta Sidonie, me gusta tanto Marc Ros ...




Y pasó la música y llegó otro día más, un día más en la vida, laralarala ... y para seguir hacia delante aligero equipaje, dentro de unas horas practicaré bikram, beberé mucho agua, desintoxicaré el cuerpo de los restos de las sustancias químicas que cada día me trago religiosamente (desayuno/comida/cena/si dolor), desintoxicaré mi mente de pensamientos negativos y grises que me dificultan e impiden avanzar (¿que como se hace eso? - ni idea), trataré de que en el hueco donde se coloca el alma en vez de una nube negra modelo Lost haya una nube rosa azucarada como las de las ferias, pero en su punto justo de azúcar, que a mí esas cosas siempre me han empalagado un poco, y las ferias me agobian, sobre todo su música, que me pone una bola en la boca del estómago que me mata, y la gente que va a las ferias, uy, nooo, que dejen a mi alma en paz, que sea como quiera, del color que le dé la gana, pero rosa color nube de algodón de feria no ... y bueno ya puestos pues intentaré que mi corazón, ese músculo sano, porque sí, mira tú por dónde mi corazón está sano, bombee a buen ritmo, pim pam pim pam pim pam y que nadie le moleste por favor ... NAMASTÉ